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La multinacional farmacéutica Roche está probando en España un sistema por el que los servicios regionales de Salud pueden pagar el costo de los fármacos hospitalarios según la eficiencia real de los mismos en cada paciente al que se administre el tratamiento y no de manera global como hasta ahora. La plataforma tecnológica del laboratorio se puede usar además para todos los medicamentos del mercado y no solo para los que son propiedad del laboratorio suizo.

Actualmente, según señala Federico Plaza, director de Relaciones Institucionales de Roche España, seis comunidades autónomas en España ya han implantado este programa de manera experimental: Galicia, Navarra, Cataluña, Murcia, Baleares y Canarias. Y otras dos, Castilla y León y Madrid ya tienen previsto implantarlo. Además, en Andalucía y Cantabria se está estudiando su posible incorporación al sistema.

El programa se denomina MPR (Modelo personalizado de reembolso o Personalized Reimbursement Models (PRM) en inglés) y es un nuevo modelo de financiación de fármacos innovadores, pensado para que el precio a pagar por la administración derive de los beneficios directos que genera para el paciente. España es uno de los países pioneros donde Roche ha empezado a implementar este modelo.

La primera novedad que introduce el modelo de Roche es que se puede medir el uso de cada fármaco según para la indicación en la que trate al paciente. De esta manera, según explican los responsables de la filial española, cada una de estas indicaciones puede tener un precio distinto, acorde al valor que el fármaco está aportando en el caso concreto.

Precio por cada indicación
Hasta ahora, aseguran desde Roche, cuando un fármaco llega al mercado lo hace con un precio fijado por la administración para una primera indicación, es decir una patología concreta. Si el fármaco posteriormente muestra que también es eficaz en otra indicación -otro grupo de pacientes- lo que hace la administración es bajar el precio que paga por él, porque se estima que se usará en más pacientes y el laboratorio tendrá más ventas. “La idea es que cada indicación tenga un precio en función de su utilidad terapéutica. En los casos en los que sea más disruptiva, el precio será más elevado; pero habrá otras indicaciones donde se compruebe que el uso es menor o con menores resultados y se pueda pagar menos”, indica Federico Plaza.

Además, este modelo podría suponer un incentivo para las compañías para que se centren en innovaciones relevantes y no como hasta ahora, que se penalizan las nuevas indicaciones. El sistema será realmente útil con la llegada de la inmunoterapia en el tratamiento del cáncer, cuyos fármacos serán eficaces hasta para 30 indicaciones distintas.

Fuente: El Economista – España

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