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Lunes, 09 Diciembre 2019 15:55

Diabetes tipo 2 y riesgo cardiovascular

Según la 4ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, en nuestro país el 8,4% de la población tiene glucemia elevada o diabetes según registro bioquímico y el 66.1% tiene sobrepeso u obesidad. Las personas con diabetes tipo 2 tienen mayor riesgo cardiovascular, siendo ésta la principal causa de muerte y discapacidad en estos pacientes. Sin embargo, de acuerdo con cifras de la American Heart Association, la mitad de los pacientes lo ignora.

“Con un buen manejo por parte del profesional de la salud y con un paciente activo, protagonista de su tratamiento, que lleve un estilo de vida saludable, que realice chequeos con frecuencia y adhiera a las indicaciones de su médico tratante, se puede controlar el riesgo y prevenir el desarrollo de problemas cardiovasculares en el futuro”, sostuvo el Dr. León Litwak, médico Endocrinólogo, especializado en diabetes.

Éste fue uno de los ejes de la edición 2019 de la campaña ‘100 mil corazones’, de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), que se llevó adelante entre el Día Mundial del Corazón y el Día Mundial de la Diabetes, y que contó con el apoyo -entre otras instituciones- del laboratorio Novo Nordisk.

“Si bien no queremos alarmar a la comunidad de pacientes con estas cifras, estamos convencidos de que conociendo esta información, se puede tomar medidas a tiempo para prevenir complicaciones para la salud. El primer paso es conversar con su médico sobre la mejor manera de controlar la diabetes y los demás factores de riesgo cardiovascular como: obesidad, hipertensión arterial y los niveles elevados de colesterol en sangre”, subrayó el Dr. Daniel Piskorz, médico especialista en Cardiología.

La diabetes es una enfermedad que se presenta cuando el páncreas no puede producir insulina o cuando el organismo no la utiliza correctamente. La insulina es una hormona que permite que la glucosa en sangre sea utilizada por las células del cuerpo como energía. Si no funciona correctamente, la glucosa se acumula en la sangre y con el tiempo puede ocasionar daños irreversibles en vasos sanguíneos, órganos y tejidos.

Las formas más comunes son la diabetes tipo 1 y la tipo 2. La primera se presenta, por lo general, en etapas tempranas de la vida (aunque puede comenzar a cualquier edad) y no se puede prevenir aún. Aquí el organismo no produce insulina, por lo que ésta hormona debe ser administrada todos los días.

En cambio, la diabetes tipo 2, que es la más frecuente, en muchos casos se puede prevenir o demorar llevando una vida saludable. Afecta a adultos que presentan sobrepeso u obesidad y sedentarismo, entre otros factores predisponentes, pero la edad de comienzo va adelantándose, ya que existe diabetes tipo 2 también en niños y adolescentes.

Diversos estudios han demostrado que tener diabetes tipo 2 duplica y hasta cuadruplica el riesgo de tener un infarto o un accidente cerebrovascular.

Según una encuesta de la Federación Internacional de Diabetes, 3 de cada 5 personas con diabetes tipo 2 quieren conocer más sobre los factores predisponentes para desarrollar un evento cardiovascular.

“Esto representa una excelente noticia; las personas con diabetes quieren estar informadas para tomar medidas al respecto; es un primer paso, una gran oportunidad para ir hacia un control de esta enfermedad”, reconoció el Dr. Litwak.

“Necesitamos que todos los actores involucrados (médicos, tomadores de decisiones, sociedades científicas, la industria, los medios de comunicación y asociaciones de pacientes) trabajemos en equipo para brindarles información y herramientas a las personas con diabetes para que alcancen el mejor control posible de su condición”, coincidieron los Dres. Litwak y Piskorz.

Actualmente, en nuestro país, prácticamente 1 de cada 8 personas (12,7%) mayores de 18 años refiere tener diabetes representando un aumento significativo con respecto al 2013 (9,8%), así como miles de niños y adolescentes.

“Afortunadamente, existen abordajes terapéuticos que permiten mantener la enfermedad bajo control, por lo que es prioritario el diagnóstico temprano. Seguidamente, asumir que se trata de una enfermedad crónica con la que se deberá convivir a largo plazo, cumplir con un buen seguimiento médico y un tratamiento farmacológico y de cambios en el estilo de vida”, agregó el Dr. Piskorz.

Entre los principales hábitos saludables que promueven la prevención del riesgo cardiovascular, se destacan:

  • Llevar una alimentación variada y equilibrada.
  • Realizar actividad física regularmente.
  • Realizarse chequeos médicos con frecuencia.
  • Adherir al tratamiento que indica el médico.
Publicado en Noticias
Martes, 15 Octubre 2019 15:13

La estigmatización de la persona con obesidad

"La estigmatización de la persona con obesidad afecta todas las facetas de su desarrollo personal: dificulta sus relaciones y su inserción social, su progreso académico y profesional". Esta afirmación fue realizada por los Dres. Mónica Katz, presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y Alberto Cormillot, Diplomado en Enfermedades Crónicas y Director de la Carrera de Nutrición de la Universidad Isalud.

“Llamativamente, las personas con exceso de peso son las que menos denuncian discriminación, a pesar de que se encuentran a la cabeza de la percepción general como uno de los grupos más discriminados”, consignó la Dra. Mónica Katz. “Habitualmente son estereotipados como vagos y con poca voluntad para encarar un tratamiento de descenso de peso. El problema es que no se trata solo de saber lo que hay que hacer, sino de poder hacer lo que se sabe que hay que hacer”, completó el Dr. Alberto Cormillot.

Durante un encuentro con los medios de prensa organizado por el laboratorio Novo Nordisk, los especialistas insistieron en que la obesidad es una enfermedad crónica, compleja, con desencadenantes genéticos, fisiológicos, metabólicos, ambientales, sociales y psicológicos, que incrementa el riesgo de desarrollar en el tiempo un amplio número de enfermedades que involucran prácticamente a todos los órganos y procesos fisiológicos de nuestro cuerpo, deteriorando la calidad de vida y aumentando la mortalidad.

Solo por citar las principales, mencionaron la resistencia a la insulina y diabetes tipo 2, alteraciones en los lípidos, hipertensión arterial, infarto y accidente cerebrovascular (ACV), problemas articulares (artrosis), hígado graso, depresión, ansiedad, enfermedades pulmonares y algunos tipos de cáncer (colon, útero, mama, riñón, ovario, páncreas, próstata, esófago, hígado y algunos tipos de linfoma).

“Contar con alimentos disponibles en el hogar de mejor calidad nutritiva, comer lento con bocados chicos y masticando mucho, no discutir durante la ingesta, hacer tangible el volumen de la comida, por ejemplo fotografiando el plato, tener en cuenta que ‘no es la última cena’ y recordar que ‘elegimos ser saludables’, son algunos de los consejos que solemos recomendar en nuestra práctica diaria, pero nunca prohibiendo un alimento en particular, ya que las prohibiciones lo único que generan son incertidumbre y mayor deseo”, graficó la Dra. Mónica Katz.

“El plato de los argentinos debe contener porciones más pequeñas, mayor cantidad de legumbres, hortalizas y frutas y verduras en general, alimentos aireados (como suflés o batidos) y fundamentalmente evitar la sal, los azúcares agregados, el alcohol y las grasas saturadas. Ayuda también distribuir la ingesta en el tiempo a modo de colaciones cada 2 ó 3 horas”, sostuvo el Dr. Alberto Cormillot.

Ambos coincidieron en la importancia de reconocer al exceso de peso (que engloba al sobrepeso y la obesidad) como una enfermedad crónica que debe ser tratada de por vida con un seguimiento a cargo de profesionales de la salud.

“Llamativamente, hoy tenemos que enfrentar al ‘intrusismo’, que es el ejercicio de una actividad pseudoprofesional a cargo de personas que no están matriculadas ni entrenadas para hacerlo. Seguir sus consejos contribuye a perpetuar las causas de la obesidad y desalienta la visita al médico o al nutricionista, que son los profesionales preparados para atender la enfermedad”, precisó la Dra. Katz.

Para el Dr. Cormillot algunas personas prefieren escuchar ‘un relato’ que les resulta atractivo, en lugar de atenerse al pensamiento científico comprobado. Allí aparecen dietas en base a un solo grupo de alimentos o se demonizan otros y se los deja de consumir renunciando a los nutrientes que estos aportan.

“Al momento de enfrentarse con un alimento, compiten el pensamiento rápido con el pensamiento lento. El primero es impulsivo y buscará llevarse el alimento a la boca, el segundo es más reflexivo y sabrá asumir cuándo ha sido suficiente. El punto está en lograr que prevalezca el pensamiento lento y entender que no debe predominar lo que más me gusta, sino lo que más me importa”, insistió.

Con respecto al tratamiento farmacológico, remarcaron que afortunadamente hoy se dispone de varias alternativas de medicamentos efectivos que, recetados por un médico y con su estricto seguimiento, pueden contribuir al éxito, pero siempre sumados a un cambio en el estilo de vida que incluya una alimentación balanceada y un programa sistemático de actividad física.

En cuanto a la composición de los alimentos, el Dr. Cormillot subrayó que “sin ninguna duda la reformulación de los alimentos y la reducción de las porciones son medidas inevitables y urgentes”. Mientras que la Dra. Katz agregó que “la industria debería producir alimentos que generen mayor saciedad en base a un mayor contenido de fibras, proteínas, agua y aire”.

Finalmente, al referirse a la obesidad como disciplina, ambos destacaron que es una especialidad de frontera: “no alcanza con ser nutricionista, endocrinólogo, diabetólogo, psicólogo o deportólogo; es necesario capacitarse para tratar el exceso de peso”, afirmaron, al tiempo que aprovecharon para criticar enfáticamente a las dietas restrictivas, de menos de mil calorías diarias, que solo generan ‘efecto rebote’.

 
 
 
 
 
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Estimado Sr. Farmacéutico:

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó, y ya se encuentra disponible en la Argentina, Saxenda® (Liraglutida), una nueva droga para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso (asociado a comorbilidades), que demostró beneficios significativos y sostenidos en la reducción del peso corporal.

Saxenda® (Liraglutida) está indicada bajo prescripción médica para adultos mayores de 18 años con un Índice de Masa Corporal (IMC, coeficiente que surge de dividir el peso sobre la altura dos veces) mayor o igual a 30 (obesidad) o mayor o igual a 27 (sobrepeso) en aquellos que presenten alguna enfermedad relacionada con el exceso de peso, como prediabetes, diabetes mellitus tipo 2, presión arterial elevada, niveles anormales de grasas en sangre o problemas respiratorios durante el sueño denominados ‘apnea obstructiva del sueño’.

Es importante destacar que la droga Liraglutida, también se encuentra disponible en el producto Victoza®, comercializado por Novo Nordisk indicado para el tratamiento de la Diabetes Tipo 2 en distinta dosis y lanzado a la comunidad médica en el año 2010.

El objetivo de la presente es resaltar que tanto Victoza® como Saxenda® han sido aprobadas por ANMAT aunque para distintos usos, siendo que Victoza® está indicada en el tratamiento de la Diabetes tipo 2 y Saxenda® para el tratamiento de la obesidad o sobrepeso asociado con alguna comorbilidad como se señaló anteriormente.

Teniendo como objetivo la seguridad de los pacientes, destacamos que en el caso de Saxenda®, la lapicera prellenada permite la administración de hasta de 3mg que es la dosis recomendada de mantenimiento (en obesidad y sobrepeso), mientras que en el caso de Victoza® la dosis máxima recomendada de mantenimiento para el caso de diabetes tipo 2, es de 1.8mg.

Ante cualquier duda, les sugerimos comunicarse con el Servicio de Atención al Cliente de Novo Nordisk Pharma Argentina S.A. al 0800-345-6686.

Atentamente, Novo Nordisk Pharma Argentina S.A.

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