Hoy en Revista Dosis

El arsénico en combinación con un medicamento contra la leucemia ya existente tiene un potencial para atacar a un regulador del cáncer, según una investigación que publica este jueves la revista científica ‘Nature Communications’.

Investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, un hospital docente de la Facultad de Medicina de Harvard, tienen la esperanza de que el descubrimiento pueda conducir a nuevas estrategias de tratamiento para diversos tipos de cáncer.

A pesar de su reputación actual como veneno, el arsénico se considera una de las drogas más antiguas del mundo, utilizada durante siglos como un tratamiento para dolencias que van desde la infección hasta el cáncer. Si bien el arsénico a ciertos niveles en el agua potable pública se ha relacionado de manera concluyente con una variedad de cánceres, sorprendentemente, su presencia en otras dosis se ha relacionado con tasas inusualmente bajas de cáncer de mama.

Investigadores como Pier Paolo Pandolfi, director del BIDMC, habían demostrado que el trióxido de arsénico (ATO), un óxido de arsénico aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FAD) en 1995, cuando se usaba en combinación con otro medicamento llamado ácido retinoico todo trans (ATRA), fue eficaz contra la leucemia promielocítica aguda (APL), un descubrimiento que ha transformado el tratamiento de la enfermedad de ser altamente mortal a ser altamente curable. Sin embargo, no estaba del todo claro cómo interactúan estos medicamentos y si pueden ser efectivos contra otros tipos de cáncer.

Ahora, dirigido por Kun Ping Lu y Xiao Zhen Zhou, investigadores del BIDMC, han descubierto un mecanismo previamente desconocido por el cual el trióxido de arsénico y el ácido retinoico todo trans trabajan juntos para combatir el cáncer. Han encontrado que las dos drogas cooperan para destruir la Pin1, una enzima única que los investigadores descubrieron hace más de 20 años.

Juntos, cuando se administraron en dosis clínicamente seguras, ambos medicamentos inhibieron eficazmente numerosas vías de conducción del cáncer y eliminaron células madre cancerígenas en modelos celulares y animales, así como modelos tumorales derivados del paciente de cáncer de mama triple negativo, que tiene el peor pronóstico de todos subtipos de cáncer de mama.

“Nuestro descubrimiento sugiere una nueva y emocionante posibilidad de agregar trióxido de arsénico a las terapias existentes para tratar el cáncer de mama triple negativo y muchos otros tipos de cáncer, especialmente cuando los cánceres de los pacientes son positivos a Pin1 –explica Zhou–. Esto podría mejorar significativamente los resultados del tratamiento del cáncer”.

Conocido por ser un regulador maestro de las redes de señalización del cáncer, Pin1 activa más de 40 proteínas que estimulan el cáncer e inactiva más de 20 proteínas supresoras de tumores. Se ha encontrado que está sobreactivado en la mayoría de los cánceres humanos y es especialmente activo en las células madre cancerígenas, una subpoblación de células cancerosas que se cree que impulsa la iniciación, progresión y metástasis del tumor, pero que no es eficaz para las terapias actuales.

En su estudio, Zhou, Lu y sus colegas descubrieron que el trióxido de arsénico combate el cáncer al unirse, inhibir y degradar el Pin1. El ácido retinoico todo trans también se une y destruye la enzima Pin1, pero además, aumenta la absorción de trióxido de arsénico por las células, aumentando la expresión de una proteína de la membrana celular que bombea ATO a las células.

Los hallazgos son especialmente prometedores cuando se consideran los efectos de amplio rango de Pin1. Los tumores agresivos a menudo son resistentes a terapias dirigidas a bloquear vías individuales, pero dirigirse a Pin1 no solo haría cortocircuito en numerosas señales promotoras del cáncer, sino que también eliminaría las células madre cancerosas, las dos principales fuentes de resistencia a los medicamentos contra el cáncer. Sin embargo, no se han desarrollado inhibidores de Pin1 efectivos.

“Es gratificante ver esta combinación de ácido retinoico totalmente trans y trióxido de arsénico que mi laboratorio descubrió que es curativo en el tratamiento de la leucemia promielocítica aguda se traduce en posibles enfoques para el tratamiento de otros cánceres –dice Pandolfi–. De hecho, es interesante especular que esta combinación puede incluso ser curativa en otros tipos de tumores aún por descubrir”.

Aunque los efectos anticancerígenos del trióxido de arsénico se amplifican potentemente mediante el co-tratamiento con ácido retinoico todo-trans, el ácido retinoico todo-trans tiene una duración muy corta de efectividad.

“Nosotros y otros hemos confirmado la capacidad del ácido retinoico todo trans para inhibir la función Pin1 en cáncer de mama, cáncer de hígado y leucemia mieloide aguda, así como en el lupus y el asma, sin embargo, los usos clínicos del ácido retinoico todo trans, especialmente en tumores sólidos, se han visto severamente limitados por su muy corta vida media de 45 minutos en humanos”, señala Lu.

Fuente: Europa Press / COFA

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Del lunes 6 al viernes 10 de agosto inclusive se llevará adelante una nueva edición de la campaña ‘Sacale la lengua al cáncer’, una iniciativa cuyo objetivo es detectar tempranamente cáncer y lesiones potencialmente malignas que se desarrollan en la boca.

Participan el Instituto de Oncología Angel H. Roffo - UBA de Capital Federal y varios otros centros de salud de la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Santa fe, San Juan, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego Allí, destacados especialistas atenderán en forma totalmente gratuita a los interesados para realizar un chequeo tendiente a detectar o descartar este tipo de patologías.

Algunos de los síntomas que pueden indicar la presencia de esta condición son agrandamiento de cualquier estructura de la boca (lengua o encías), dolor, sangrado en encías, úlceras (llagas) que demoran más de 15 días en cicatrizar o manchas blancas, rojas o pardas en la mucosa.

El tabaquismo es el principal factor de riesgo para padecerlo y el exceso de consumo de alcohol también predispone a la enfermedad. La combinación de estos factores implica un riesgo aumentado. Si bien históricamente los varones eran quienes más la padecían, en una relación de hasta 10 hombres por cada mujer, hoy la relación se acerca a 1:1.

El Dr. Raúl Giglio, médico oncólogo y Jefe de Oncología de la Unidad Funcional de Tumores de Cabeza y Cuello del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo - UBA, explicó que “esto tiene que ver con la iniciación de la mujer en el tabaquismo, que se comenzó a dar hace ya unas cuantas décadas. A partir de allí, ellas empezaron a presentar  tasas mucho más altas de esta enfermedad”.

El 44% (4 de cada 10) de los casos de cáncer de cabeza y cuello ocurren en la boca, 33% en la laringe y el 23% restante en la faringe1. “La mayoría de los tumores en la boca se pueden detectar con solo observar el interior de la boca. Allí radica la importancia del chequeo con el especialista, que puede llevar a un diagnóstico temprano, que se asocia directamente con un mejor pronóstico para el paciente”, explicó la Dra. Marcela Rzepka Valsangiacomo, Jefa del Servicio de Odontología del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo - UBA.

Si no se trata, por lo general avanza rápidamente, comprometiendo funcional y estéticamente a las personas. Las alternativas de tratamiento, una vez diagnosticado, incluyen una o más de las opciones entre cirugía, radioterapia, quimioterapia y medicamentos de blanco específico.

Entre las recomendaciones para prevenirlo, los especialistas destacan visitar al odontólogo cada 6 meses, evitar el tabaco y el exceso de alcohol, llevar una alimentación rica en frutas y verduras y mantener una buena higiene bucal.

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Por primera vez, los científicos han encontrado una manera de eliminar de manera eficiente y precisa los genes de los glóbulos blancos del sistema inmunológico y sustituir los reemplazos beneficiosos, todo en mucho menos tiempo del que normalmente se necesita para editar los genes.

Si la técnica se puede replicar en otros laboratorios, señalaron los expertos, podría abrir nuevas y profundas posibilidades para tratar una variedad de enfermedades, entre ellas el cáncer, infecciones como el VIH y afecciones autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoidea.

El nuevo trabajo, publicado el miércoles en la revista Nature, "es un gran avance", dijo el Dr. John Wherry, director del Instituto de Inmunología de la Universidad de Pensilvania, que no participó en el estudio.

Pero debido a que la técnica es tan nueva, ningún paciente ha sido tratado con glóbulos blancos diseñados con ella.

"La prueba será cuando esta tecnología se utilice para desarrollar un nuevo producto terapéutico", advirtió la Dra. Marcela Maus, directora de inmunoterapia celular del Hospital General de Massachusetts.

Esa prueba puede que no esté muy lejos. Los investigadores ya han utilizado el método en el laboratorio para alterar las células inmunitarias anormales de niños con una afección genética poco común. Planean devolver las células alteradas a los niños en un esfuerzo por curarlos.

Actualmente, los científicos que intentan editar el genoma a menudo deben confiar en los virus modificados para abrir el ADN en una célula y entregar nuevos genes en la célula. El método lleva mucho tiempo y es difícil, lo que limita su uso.

A pesar de los inconvenientes, el método del virus ha tenido cierto éxito. Los pacientes con unos pocos cánceres sanguíneos raros pueden ser tratados con glóbulos blancos de ingeniería - las células T del sistema inmunológico - que van directamente a los tumores y los matan.

Este tipo de tratamiento con glóbulos blancos de ingeniería, llamado inmunoterapia, ha sido limitado debido a la dificultad de hacer que los virus transporten el material genético y el tiempo necesario para crearlos.

Pero los investigadores ahora dicen que han encontrado una manera de usar los campos eléctricos, no los virus, para entregar tanto herramientas de edición genética como nuevo material genético en la célula. Al acelerar el proceso, en teoría el tratamiento podría estar disponible para pacientes con casi cualquier tipo de cáncer.

"Lo que toma meses o incluso un año puede tomar ahora un par de semanas usando esta nueva tecnología", dijo Fred Ramsdell, vicepresidente de investigación del Instituto Parker de Inmunoterapia contra el Cáncer de San Francisco. "Si eres un paciente de cáncer, semanas o meses pueden hacer una gran diferencia." "Creo que va a ser un gran avance", agregó.

El Parker Institute ya está trabajando con los autores del nuevo trabajo, dirigido por el Dr. Alexander Marson, director científico de biomedicina del Innovative Genomics Institute, una asociación entre la Universidad de California en San Francisco y la Universidad de California en Berkeley, para fabricar células de ingeniería para tratar una variedad de cánceres.

En el nuevo estudio, el Dr. Marson y sus colegas diseñaron células T para reconocer las células humanas de melanoma. En los ratones portadores de células cancerosas humanas, las células T modificadas fueron directamente al cáncer, atacándolo.

Los investigadores también corrigieron - en el laboratorio - las células T de tres niños con una mutación rara que causó enfermedades autoinmunes. El plan ahora es devolver estas células corregidas a los niños, donde deben funcionar normalmente y suprimir las células inmunitarias defectuosas, curando a los niños.

La técnica también podría ser muy prometedora para tratar el VIH, dijo el Dr. Wherry.

El virus H.I.V. infecta las células T. Si pueden ser diseñados para que el virus no pueda entrar en las células T, una persona infectada con H.I.V. no debe progresar a SIDA. Las células T ya infectadas morirían, y las células diseñadas las reemplazarían.

Investigaciones anteriores han demostrado que podría ser posible tratar el H.I.V. de esta manera. "Pero ahora hay una estrategia realmente eficiente para hacer esto", dijo el Dr. Wherry.

La idea de diseñar células T sin usar un virus no es nueva, pero las células inmunitarias son frágiles y difíciles de mantener vivas en el laboratorio, y siempre ha sido difícil introducir genes en ellas.

Los científicos usualmente introducen genes de reemplazo en las células T con un tipo de virus que fue desarmado para que no cause enfermedad y que pueda insertar nuevos genes en las células. Pero cuando estos virus insertan los genes en el ADN de una célula, lo hacen al azar, a veces destruyendo otros genes.

"Necesitábamos algo dirigido, rápido y eficiente", dijo el Dr. Marson. "¿Y si pudiéramos pegar un pedazo de ADN y evitar los virus por completo?" La idea sería deslizar un tipo de tijeras moleculares, conocidas como Crispr, en células que abrirían el ADN dondequiera que los científicos quisieran que fuera un nuevo gen. Eso evitaría el problema de usar un virus que inserta genes casi al azar.

Y junto con las tijeras, agregaban un pedazo de ADN que contenía el nuevo gen que se agregaría a las células.

Una forma de hacerlo sería usar un campo eléctrico para hacer que las células sean permeables. Se requirió un esfuerzo hercúleo por parte de un estudiante graduado, Theo Roth, para finalmente descubrir la mezcla molecular correcta de genes, herramientas de edición genética y campos eléctricos para modificar las células T sin un virus.

"Probaba miles de condiciones", dijo el Dr. Marson.

Los científicos ya están hablando con la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) sobre el uso del nuevo método para atacar con precisión los tumores sólidos, así como los cánceres de sangre.

"Nuestra intención es tratar de aplicar esto lo más rápido posible", dijo el Dr. Ramsdell.

Gina Kolata escribe sobre ciencia y medicina. Ha sido finalista del Premio Pulitzer en dos ocasiones y es autora de seis libros, entre ellos “Mercies in Disguise: A Story of Hope, a Family's Genetic Destiny, and The Science That Saved Them.” (Misericordia disfrazada: Una historia de esperanza, el destino genético de una familia y la ciencia que los salvó".)

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El 11 de junio de cada año se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Próstata como una oportunidad para sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad e informar de la importancia del diagnóstico precoz y de los recursos y posibilidades para su tratamiento.

 

El cáncer de próstata (CAP) es el tumor muy frecuente en el hombre; sin embargo, en la actualidad, gracias al diagnóstico temprano que permite una detección en estadios iniciales del cáncer, la gran mayoría de estos casos son curables.

 

La detección temprana se realiza mediante un control urológico que será a medida de cada paciente, teniendo en cuenta su edad y la presencia o no de factores predisponentes. El examen digital rectal y el antígeno prostático específico (PSA) son los pilares del diagnóstico temprano. Para el PSA no hay un valor solo de referencia, sino que el resultado del mismo hay que adecuarlo a cada paciente ya que influyen la edad, tamaño de la próstata, patología prostática asociada y tratamiento con medicamentos que modifiquen los valores del PSA.

 

Un enfoque para cada individuo

Existen opciones terapéuticas para todos los casos del CAP. No obstante, no todos los casos requieren un tratamiento activo y muchos pacientes con diagnóstico de CAP serán solamente observados.  El cáncer de próstata es una enfermedad polifacética que requiere de un enfoque específico para cada individuo. El desarrollo de nuevas tecnologías como la radioterapia de intensidad modulada, la braquiterapia y la cirugía de mínima invasión (Laparoscópica, robótica) han permitido tratar esta malignidad en los estadios tempranos con mínimas consecuencias para la calidad de vida del paciente.

 

En casos avanzados, donde la enfermedad es de mayor gravedad, el tratamiento depende del control de la hormona masculina llamada testosterona, que estimula a las células malignas de la próstata. Esta hormona puede ser bloqueada con drogas como leuprolide, goserelin, bicalutamida, pero este bloqueo hormonal es para la testosterona que se segrega fisiológicamente. Este tratamiento se agota en el tiempo cuando el tumor tiene la capacidad de generar su propia hormona y estas drogas pueden actuar parcialmente, pero hay nuevas drogas como enzalutamida y abiraterona que tiene la capacidad de evitar la producción de testosterona por el tumor y también se puede complementar, en casos seleccionados, con quimioterapia. En pacientes solo con metástasis óseas y que se han hecho resistente a los bloqueos hormonales iniciales, hoy el radium 223 es una nueva opción.

 

El futuro es posible que apunte hacia tratamientos más localizados, llamados tratamientos focales, para evitar terapias quirúrgicas cuando hay enfermedad inicial y de bajo grado. Las recomendaciones para el control preventivo de esta enfermedad son a partir de los 50 años y pacientes con antecedentes familiares como padre y/o hermano a partir de los 45 años.

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Científicos de plantas han dado los últimos pasos cruciales en una búsqueda de 60 años para desentrañar la compleja química de la planta vincapervinca de Madagascar en un avance que abre el potencial para la síntesis rápida de compuestos que combaten el cáncer.

El equipo en el laboratorio de la profesora Sarah O’Connor, en el Centro John Innes, en Norwich, Inglaterra, después de 15 años de investigación, localizó los últimos genes faltantes en el genoma de la vincapervinca que se dedican a la creación de la vinblastina química.

Este valioso producto natural se ha utilizado como un medicamento contra el cáncer desde que fue descubierto en la década de 1950 por un equipo de investigación canadiense. Un potente inhibidor de la división celular y utilizado contra los linfomas y los cánceres de testículo, mama, vejiga y pulmón, se encuentra en las hojas de la vincapervinca de Madagascar (‘Catharanthus roseus’).

Hasta ahora, los mecanismos químicos complejos que utiliza la vincapervinca en la producción de vinblastina no se han entendido completamente. En consecuencia, el acceso a su química que prolonga la vida ha sido laborioso: se necesitan aproximadamente 500 kilogramos de hojas secas para producir 1 gramo de vinblastina. Pero en el nuevo estudio, que aparece este jueves en la revista científica ‘Science’, el autor principal, el doctor Lorenzo Caputi, utiliza técnicas modernas de secuenciación del genoma para identificar los genes faltantes finales en la vía.

Esta investigación también identifica enzimas que crean compuestos químicos precursores de vinblastina, que incluyen catharanthina y tabersonine, que pueden acoplarse químicamente fácilmente utilizando técnicas de biología sintética para administrar vinblastina.

Vinblastina, un producto natural estructuralmente complejo

“La vinblastina es uno de los productos naturales estructuralmente más complejos con propiedades medicinales en las plantas, razón por la cual tantas personas en los últimos 60 años han tratado de llegar a donde hemos llegado en este estudio. No puedo creer que finalmente estemos aquí”, apunta O’Connor. “Con esta información, ahora podemos tratar de aumentar la cantidad de vinblastina producida en la planta, o mediante la colocación de genes sintéticos en los huéspedes, como la levadura o las plantas“, añade.

Sus atractivas flores blancas o rosadas han hecho que la vincapervinca de Madagascar sea una planta ornamental popular en los hogares de todo el mundo, pero durante décadas ha sido el foco de una investigación cada vez más competitiva que explora su química natural y su posible actividad farmacológica. La profesora O’Connor señala que este nuevo estudio se basa en el trabajo de muchos otros grupos de investigación de todo el mundo que contribuyeron a la elucidación de la vía de la vinblastina a lo largo de los años.

Habiendo reunido la ruta genética y las formidables estructuras químicas, el equipo ahora está en posición de utilizar la información para crear más compuestos mucho más rápidamente utilizando técnicas de biología sintética. La profesora O’Connor anticipa que su grupo u otro en este campo competitivo podrá producir microgramos de vinblastina o sus precursores vindolina o catharanthina en los próximos de 12 a 18 meses.

El equipo del Centro John Innes se unió a la investigación del grupo Courdavault con sede en Tours, Francia. Emplearon la secuenciación moderna y las técnicas genómicas junto con cierta química tradicional que dependía de una mezcla de intuición y algo de literatura que se remonta a los años 60 y 70. En total, el equipo contó 31 pasos en la cadena química desde el precursor químico primario hasta el producto final, vinblastina.

Una molécula en la cadena es tan volátil que el doctor Caputi llegó a conocerla como “línea enojada” en lugar de su verdadero nombre científico acetato de dihidropreconlocarpina. Los hallazgos completos se pueden encontrar en un documento sobre este trabajo que se publica en la revista ‘Science’.

Fuente: Europa Press

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Epidemiólogos españoles hallan asociaciones entre el número de muertes por tumores de esófago y la abundancia de plomo; cánceres de pulmón y cobre; tumor cerebral y arsénico; y cáncer de vejiga y cadmio.

 
 
El riesgo de morir por cáncer no es el mismo en todas las regiones geográficas. Son muchos los factores que influyen, incluido el tipo de suelo, que puede albergar metales pesados y semimetales carcinógenos para los seres humanos. La exposición crónica de una población a estos elementos tóxicos, que entran en el organismo a través de la cadena trófica y los alimentos, podría aumentar la frecuencia de determinados tumores en algunos territorios.

 

Investigadores del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) han valorado la posible asociación estadística entre las concentraciones de metales pesados del suelo y la mortalidad por diferentes tipologías de cáncer. Los resultados se han publicado en las revistas de acceso abierto Environmental Geochemistry and Health y Environmental Science and Pollution Research International.

Los datos se han extraído del Atlas Geoquímico de España, publicado por el IGME en 2012, y de una base de datos con las 861.440 defunciones por 27 tipos de cáncer que ocurrieron en los casi 8.000 municipios españoles entre 1999 y 2008. Los datos se pueden extrapolar a la actualidad porque la composición geoquímica del suelo es estable y los patrones de mortalidad por esta enfermedad no suelen variar.

Los autores han cruzado la información del tipo de suelo y la distribución geográfica de los tumores, aplicando análisis estadísticos y teniendo en cuenta la presencia de focos contaminantes locales o variables de tipo sociodemográfico que pudieran interferir en los resultados. Así , han encontrado diversas asociaciones, como una mortalidad más elevada en ambos sexos por cáncer de esófago en zonas con mayores concentraciones de plomo, y por cáncerde pulmón en áreas donde había niveles altos de cobre.

“También hemos detectado que las mayores concentraciones en suelo de cadmio, plomo, zinc, manganeso y cobre se asocian estadísticamente con una mayor mortalidad por cánceres del sistema digestivo en hombres”, explica Pablo Fernández, investigador del ISCIII y coautor del trabajo, “y en caso de las mujeres, una mayor mortalidad por cáncer de encéfalo en aquellas zonas con más contenido en cadmio”.

Los resultados también muestran una relación entre suelos con más cadmio y mayor mortalidad por cáncer de vejiga; así como terrenos con concentraciones elevadas de arsénico y más casos de fallecimiento por tumores cerebrales.

“Esta investigación sugiere que la composición geoquímica del suelo, en especial sus metales, podrían estar influyendo en la distribución espacial y los patrones de mortalidad del cáncer en España, independientemente del contexto sociodemográfico”, apunta Fernández, quien destaca “la gran contribución de este trabajo a la epidemiología ambiental y la salud pública en general”.

Cautela en la interpretación de los resultados

“No obstante –añade–, aunque es plausible que los contenidos de elementos tóxicos del suelo, aunque sean unos niveles muy pequeños, puedan suponer un componente más en la etiología del cáncer, hay que interpretar los resultados con mucha cautela, ya que las relaciones encontradas no permiten concluir que exista una relación causa-efecto. Nuestro estudio no dispone de datos de exposición individuales ni información sobre otros factores muy importantes en el origen del cáncer, como es el caso del tabaco, el consumo de alcohol o la obesidad”.

Gonzalo López-Abente, otro de los coautores y también investigador del ISCIII, coincide: “Las conclusiones se mueven en el campo de las hipótesis y de las asociaciones estadísticas, que tendrán que ser confirmadas con futuros análisis para comprobar si la propia composición del suelo tiene su correlato en los marcadores biológicos de los humanos. En cualquier caso, los resultados son plausibles y podríamos estar frente a un componente más de la etiología del cáncer”.

Fuente: Jano On Line -España

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Un acelerador de partículas atómicas va a generar la materia radiactiva que se usa para observar el grado de avance de tumores.
 
En 16 meses estará lista la obra que permitirá tener el primer ciclotrón en Córdoba que producirá las sustancias radiactivas indispensables para hacer diagnóstico de tumores mediante un equipo PET, sigla que resulta de los términos en inglés positron emission tomography, es decir, tomografía por emisión de positrones.Actualmente, esos radiofármacos llegan a las 15 desde Buenos Aires y, a partir de esa hora, comienza la atención de pacientes en el Departamento de Imágenes Moleculares del Instituto Oulton, donde funciona el único PET de la provincia.

 

“Cuando tengamos el ciclotrón, nosotros y cualquiera que quiera hacer PET en Córdoba vamos a tener una gran disponibilidad de material todos los días y vamos a tener muchas moléculas que no se pueden enviar a 500 kilómetros, pero sí a unas cuadras. Esto permitirá a los pacientes tener acceso a mucha mejor calidad de atención en patologías oncológicas”, remarca Marcelo Clariá, especialista en diagnóstico por imágenes y uno de los responsables de que el Instituto Oulton haya lanzado la primera piedra para producir localmente sustancias radiactivas con fines terapéuticos.

Los estudios con PET se utilizan, principalmente, en oncología, y van aumentando las indicaciones para problemas neurológicos como alzhéimer, párkinson y epilepsia. “Recién está arrancando el PET cardíaco en la Argentina, porque las moléculas que necesitamos no están disponibles, y en este caso también el tener un ciclotrón aquí nos va a permitir brindar servicios a los pacientes que hoy no podemos ofrecer”, apunta el especialista en medicina nuclear.

Un ciclotrón es un acelerador de partículas atómicas, con forma de tanque cilíndrico, en el cual se generan las condiciones para que del núcleo de los átomos resulten elementos radiactivos que emitan positrones. Luego, se desarrolla la radiofarmacia, que consiste en hacer que esas sustancias se adosen a otro compuesto (generalmente un tipo de azúcar) que funciona como transporte dentro del organismo. Ambas se administran al paciente, generalmente, en forma inyectable.

A diferencia del diagnóstico por imágenes convencional, donde equipos como ecógrafos o tomógrafos emiten radiación sobre el cuerpo para obtener imágenes, en medicina nuclear es el organismo el que dispara señales radiactivas que son captadas por un escáner PET.

Las imágenes del PET se complementan con las de una tomografía computada, ya que uno proporciona información sobre el funcionamiento de las células, y la otra, sobre la estructura.

“Si bien la información de la tomografía es invalorable, a veces importa más conocer el metabolismo de un tumor que su tamaño”, señala Clariá.

Además, en muchas oportunidades, el PET permite detectar tumores que la tomografía no puede hallar.

“En la mayoría de los casos, uno de los puntos fuertes del PET es volver a evaluar una enfermedad oncológica cuando hay duda de si reapareció o para saber si el tratamiento tuvo éxito. En muchas otras situaciones, antes de empezar el tratamiento, se hace un PET –por ejemplo, en linfoma– y esto permite estadificar el tumor y saber rápidamente si el paciente va a responder o no a una quimioterapia y ajustar la terapéutica”, precisa Clariá.

“Por eso, un PET bien pedido ahorra tiempo al paciente, le evita complicaciones innecesarias y le ahorra dinero al sistema de salud”, agrega.

De que el estudio esté “bien pedido” se ocupan actualmente en el Servicio de Medicina Nuclear: la secretaria recibe las solicitudes de turnos, y los otorga una vez que los médicos especialistas revisan la información que justifica (o no) la realización de un PET.

Recientemente, la directora del hospital Oncológico de la provincia, María Rosa di Noto, confirmó que “el ministerio compró un equipo PET” y descartó que vayan a adquirir un ciclotrón. “Esto no quiere decir que no se vaya a usar el equipo; evaluaremos en su momento dónde vamos a adquirir los radiofármacos”, aclaró.

Cómo se realiza el estudio

El procedimiento incluye la relajación del paciente.

En la primera parte, el paciente se sienta en un sillón, donde hace reposo una hora antes del estudio; lo ideal es que no hable. Esto es así porque, como los músculos consumen mucha azúcar, es necesario que las personas se relajen.

Se le coloca un suero para hidratarlo y, al cabo de una hora, se le inyecta el material radiotrazador. Se espera una hora más para que esa sustancia se metabolice.

Finalmente, el paciente pasa a realizarse el PET.

Fuente:

La Voz del Interior 
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El trabajo es llevado a cabo en el Laboratorio de Letalidad Sintética de la Universidad Nacional de Córdoba, el único centro del país con capacidad para realizar screenings de alto rendimiento.

La plataforma desarrollada tiene la capacidad de emular las diferencias entre las células normales y tumorales para encontrar compuestos activos con toxicidad selectiva.

“Se pueden analizar miles de compuestos por semana, buscamos los que tengan actividad para que después se puedan transformar en drogas”
Gastón Soria, investigador de la UNC y del Conicet, señaló en diálogo con Télam, que la plataforma es una “herramienta de búsqueda de drogas oncológicas y la particularidad que tiene es que se buscan drogas que sean lo más tóxicas posibles para la células tumorales y lo menos tóxica posible para las células normales del paciente”.

Actualmente, esta tecnología está siendo utilizada por el grupo de científicos en la búsqueda de fármacos selectivos para combatir el cáncer de mama —el de mayor incidencia en mujeres en el mundo— y el de ovario.

Añadió que con esta herramienta que es “de alto rendimiento con la que se pueden analizar miles de compuestos por semana, buscamos los que tengan actividad para que después se puedan transformar en drogas”.

Específicamente, cocultivan células tumorales con alteraciones en dos genes (BRCA1 y BRCA2), cuya mutación está directamente asociada a la aparición de tumores malignos.

“La particularidad que tiene es que se buscan drogas que sean lo más tóxicas posibles para la células tumorales y lo menos tóxica posible para las células normales del paciente”
No obstante aclaró que si bien el formato que tiene ahora la plataforma es “para ciertos tipos de cáncer de mama y de ovario, la idea es que se puede adaptar a otros tipos de tumores”.

La plataforma lleva operativa un año y, hasta el momento, hallaron 23 compuestos con un muy elevado nivel de citotoxicidad. De ellos, tres provienen de plantas nativas de Córdoba y los 20 restantes de la farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK), que mediante un convenio forma parte del proyecto.

Esos activos fueron identificados luego de procesar 25.000 muestras en el Laboratorio de Letalidad Sintética que dirige Soria.

El científico destacó que “es la primera vez que una farmacéutica internacional como GSK comparte su propia biblioteca de compuestos con una institución académica”.

Soria precisó que de los compuestos que son analizados en la plataforma, “una parte importante son las plantas, para buscar en ellas si hay actividad antitumoral y para ello también trabajamos con otros grupos de la UNC y de la Universidad Católica de Córdoba, que nos proveen de extractos de plantas y nosotros identificamos si tienen actividad antitumoral”.

Fuente: Telam

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En el marco del informe anual de la Agencia europea de Medicamentos (EMA, según sus siglas en inglés), se informó que de los nuevos tratamientos aprobados en el viejo continente el año pasado el 26 por ciento del conjunto de las 92 opiniones positivas correspondieron a tratamientos contra el cáncer, porcentaje que asciende hasta el 31 por ciento en el caso de los 35 fármacos que incluyen nuevas moléculas. En total, 24 antitumorales recibieron la opinión positiva, de los que 11 son tratamientos que incluyen un principio activo completamente nuevo. Estas opiniones positivas de la EMA se convierten, en un trámite posterior, en decisiones de autorización por parte de la Comisión Europea. Así, en el caso de los 35 fármacos que incluyen nuevas moléculas, un total de 30 ya han sido autorizados, y de ellos el 33% son tratamientos oncológicos.

Los nuevos antitumorales aprobados en Europa se destinan a diversos tipos de tumores, como los cánceres de pulmón, riñón, mama y próstata, el carcinoma de células de Merkel, la leucemia linfoblástica aguda, los tumores neuroendocrinos y la leucemia mieloide aguda, entre otros.

Los datos europeos son coincidentes, en general, con los norteamericanos. Así, el 28 por ciento de los nuevos fármacos aprobados por la FDA estadounidense son tratamientos contra diferentes tipos de cáncer, hasta el punto de que la propia agencia reguladora ha considerado, en su informe anual, que 2017 ha sido "otro año fuerte para la puesta a disposición de los pacientes de nuevos antitumorales". La agencia destaca, además, que 2017 ha sido el año en el que se ha aprobado la primera terapia génica contra un tipo de cáncer, en este caso una forma de leucemia linfoblástica aguda.

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Viernes, 02 Febrero 2018 16:40

Día Mundial contra el cáncer

El próximo 4 de febrero se conmemora el Día Mundial Contra el Cáncer, una iniciativa de la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) que bajo el lema “Nosotros podemos, yo puedo” tiene el objetivo de visibilizar la problemática de las enfermedades oncológicas, los desafíos de su atención y las mejores formas de prevenirlas y tratarlas.

En Argentina, según la Agencia Internacional de Investigaciones en Cáncer (IARC), para 2035 aumentarán 50% la incidencia de la enfermedad y 55,7% las muertes por esta causa. Si bien el descubrimiento de tratamientos innovadores puede ayudar a resolver y mejorar este escenario, los avances en la medicina sólo adquieren sentido si pueden llegar a los pacientes. Así, a través del trabajo en cuatro pilares clave: “concientización”, “diagnóstico”, “equipo capacitado” y “financiación”, Roche buscar acelerar el proceso de acceso de los pacientes a los tratamientos para el cáncer.

Mientras que la concientización sobre la enfermedad y sus síntomas resulta esencial para la detección temprana, el diagnóstico es vital para asegurar que los pacientes reciban el tratamiento adecuado de acuerdo a sus necesidades concretas. Además del desarrollo de tratamientos innovadores es necesario contar con un equipo capacitado, con profesionales entrenados y con el equipamiento adecuado; así como con la financiación para el reembolso de medicamentos y tests diagnósticos para que los pacientes puedan ser protegidos de la carga financiera que implica la enfermedad.

Según la UICC facilitar el acceso a todos los pacientes es fundamental para maximizar los resultados del tratamiento y la calidad de vida de las personas que padecen la enfermedad. La problemática del acceso es compleja, multidimensional y requiere trabajar en conjunto. Sumar esfuerzos para forjar alianzas innovadoras y multisectoriales que movilicen a la sociedad civil, a los gobiernos y a todos los sectores vinculados con la atención del cáncer.

 

 

 

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