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COLÁGENO Y DOLOR ARTICULAR
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EL COLÁGENO COMO TRATAMIENTO


EL COLÁGENO COMO TRATAMIENTO


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Tercera entrega del curso presentado por Artinovo sobre Colágeno Tipo II no desnaturalizado como tratamiento en las afecciones articulares. Conceptos básicos y recomendaciones que podrán partir desde el punto de venta.

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La enfermedad reumática degenerativa (denominada osteoartritis o más comúnmente artrosis) es una entidad sumamente frecuente en la población general con síntomas fácilmente referidos por el paciente como ser el dolor, la rigidez y la hinchazón de la articulación con limitación de su movilidad y con una frecuencia entre 30% y 50 % entre los mayores de 40 años, que se incrementa significativamente con la edad haciéndose prácticamente universal entre los mayores de 75 años, siendo siempre más frecuente en el sexo femenino.

Los principales factores de riesgo para su presentación son: la edad (a mayor edad mayor frecuencia de la enfermedad, mayor gravedad de ésta y mayor posibilidad de múltiples localizaciones articulares); el sexo (sobre todo femenino en cuanto a artrosis de manos y rodillas y el masculino para la artrosis de cadera); la obesidad; la herencia; algunos defectos congénitos de las articulaciones (como en el caso de la cadera) y la sobrecarga física profesional o deportiva.

El impacto de ejercicio agotador sobre la articulación de la rodilla puede causar dolor localizado y entumecimiento , características destacadas de la enfermedad inflamatoria patológica. Estudios de investigación indican que el ejercicio agotador puede activar algunos de los procesos fisiológicos que ocurren en la Artritis. De hecho, en investigaciones in vitro se ha demostrado que varias de las citosinas involucradas en el comienzo y progreso de artritis reumatoide (RA) y osteoartritis (OA), parecen regular la remodelación de la matriz extracelular de la rodilla después de un esfuerzo agotador.



Estos hallazgos apuntan a una nueva y única visión fisiológica articular. Sugieren que muchos de los procesos biológicos que ocurre en las articulaciones de las rodillas afectadas por la AR Y la OA también participan en mantener saludables a las rodillas. Por lo tanto, parece apropiado probar la eficacia de los suplementos o ingredientes de orígenes natural, que han demostrado moderar el dolor articular en la AR Y OA, como posibles candidatos para el tratamiento de dolor o incomodidad articular que ocasionalmente es resultado del ejercicio agobiante en personas saludables.
El colágeno tipo II no desnaturalizado ha demostrado en pequeñas dosis mejorar la salud de las articulaciones tanto en la OA como en la RA. Tong y colaboradores utilizando un modelo de artritis inducida por colágeno in vivo, demostró que ingerir colágeno tipo II no desnaturalizado reduce significativamente los niveles circulantes de citosinas inflamatorias, lo que potencialmente puede ayudar a disminuir tanto la incidencia como la gravedad de la artritis. La capacidad de alterar la inmunidad a través de la ingestión de un alimento o un antígeno se llama Tolerancia oral. Investigaciones sobre su mecanismo ha revelado que distintos tipos de células “T” reguladoras median este fenómeno liberando agentes antiinflamatorios. También se ha demostrado que este efecto es de naturaleza transitoria y requiere que el alimento o el antígeno se consuma continuamente para mantener el estado telerogeno. Dados estos hallazgos, además del entendimiento del papel de varias citosinas en la fisiología articular normal, se planteó la hipótesis de que la suplementación con colágeno tipo II no desnaturalizado podría aliviar el malestar articular y restaurar la función articular en personas saludables.


El colágeno como clave
En un estudio se investigó al colágeno tipo II no desnaturalizado, por su capacidad de mejorar la función articular en personas sanas que desarrollan dolor en las articulaciones mientras se someten a ejercicios agobiantes. La razón detrás de este enfoque se centró en la hipótesis de que el ejercicio agobiante podría dejar al descubierto cambios transitorios en las articulaciones debido a las actividades físicas diarias que no son atribuibles a una enfermedad diagnosticable. De la misma forma en que los niveles de lípidos en la sangre, la glucosa, la presión arterial alta y la obesidad pueden elevar nominalmente la progresión de la diabetes y de enfermedades cardiacas, el desarrollo de dolor en las articulaciones durante el ejercicio vigoroso puede ser indicativo de posibles problemas futuros en las articulaciones.

En la investigación se encontró que en las personas que ingirieron el colágeno tipo II no desnaturalizado, experimentaron rangos de movimiento hacia delante significativamente mayor en sus rodillas, medidos por goniometría de extensión, en comparación con la línea de referencia y en aquellos tratados con placebo. La extensión de la rodilla es necesaria para la función diaria y actividades deportivas. Se ha demostrado que la perdida de la extensión de la rodilla afecta negativamente la función de las extremidades inferiores. Por ejemplo, la perdida de la extensión de rodilla puede afectar los tobillos y la cadera, lo que podría dificultar el correr y el saltar. Las investigaciones han demostrado además que una pérdida de 3° a 5° de extensión puede afectar significativamente la satisfacción del paciente y favorecer el desarrollo de artritis temprana.

Por lo contrario, en la flexión de rodilla que se evaluó mediante goniometría, no se observaron diferencias en los resultados clínicos entre los dos grupos de la investigación. Desde la perspectiva de la estructura-función, este resultado no es sorprendente. Durante las primeras etapas de OA existe una pérdida de la extensión de rodilla sobre la flexión de rodilla, y se ha demostrado que esta pérdida se relaciona con las puntuaciones de dolor de WOMAC. Además, la imagen de resonancia magnética de la rodilla osteoartritica temprana ha demostrado que los cambios importantes de la estructura de rodilla parecen centrarse en las erosiones del cartílago articulas sobre la rótula y otras regiones que soportan peso de la rodilla. Tales cambios podrían favorecer una perdida en el rango de movimiento de la rodilla que afecta preferentemente la extensión sobre la flexión. Se cree que la fisiopatología osteoartritica temprana proporciona información sobre el efecto de las actividades físicas diarias en la rodilla sana, en la medida en que ayuda a explicar la discordancia en los resultados clínicos entre la extensión y la flexión de la rodilla.



Referencias:
Revista de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva 2013, http://www.jissn.com/content/10/1/48 . Colágeno tipo 2 No desnaturalizado para las articulaciones. Un estudio alaetorizado, doble ciego, controlado con placebo en voluntarios sanos. James P Lugo, Zainulabedin M Saiyed, Francis C Lau, Jhanna Pamela L Molina, Michael N Pakdaman, Arya Nick Shamie and Jay K Udani.