Hoy en Revista Dosis

Mostrando artículos por etiqueta: Conicet

Investigadores argentinos desarrollaron un suero terapéutico destinado al tratamiento de pacientes infectados con Covid-19 luego de encontrar avances en pruebas in vitro sobre la capacidad de neutralizar el virus SARS-CoV-2. Este desarrollo es producto del trabajo público-privado encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience, CONICET y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

Fuentes oficiales detallaron que se trata de "un suero hiperinmune anti- COVID-19 para inmunización pasiva" y que el grupo de especialistas comenzará la fase de ensayos clínicos en pacientes.

Este avance es de suma importancia debido a que la inmunoterapia pasiva es una de las estrategias terapéuticas que más se ensayan a nivel mundial y, a la vez, las que más prometen para disminuir el impacto y la letalidad del nuevo coronavirus.

Este proyecto, que fue uno de los seleccionados por la convocatoria “Ideas Proyecto COVID-19”, está enmarcado dentro de las acciones que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, llevan a cabo a través de la "Unidad Coronavirus COVID-19".

Se trata de tercer gran desarrollo nacional, luego de los dos test rápidos presentados por el Gobierno: el NEOKIT-COVID-19 que puede otorgar un diagnóstico en dos horas y ELA-CHEMSTRIP, realizado en conjunto con dos pymes tecnológicas y las Universidades Nacionales de San Martín y de Quilmes.

 

Cómo actúa en el organismo

La inmunización pasiva consiste en administrar anticuerpos a los pacientes contra el agente infeccioso, lo que produce su bloqueo y evita que se propague.

De esta forma actúa el suero, que es similar a los que se usan para tratar el envenenamiento por picadura de serpientes y alacranes, intoxicaciones por toxina tetánica, exposición al virus de la rabia e infecciones como la influenza aviar.

El investigador del CONICET en el Centro de Rediseño e Ingeniería en Proteínas (CRIP, UNSAM) y socio-fundador y director científico de Inmunova, Fernando Goldbaum, explicó: “A diferencia de las vacunas (inmunización activa) que permiten que una persona genere preventivamente sus propios anticuerpos contra determinados patógenos, el suero terapéutico introduce desde afuera anticuerpos que pueden actuar rápidamente en un paciente que ya está infectado. Cuando nos cortamos con un alambre, por ejemplo, lo primero que hacen en darnos un suero antitetánico y luego la vacuna”.

 

 

 
Publicado en Noticias
Viernes, 15 Mayo 2020 21:57

Científicos argentinos crean un test rápido

El presidente Alberto Fernández anunció hoy la creación de testeos rápidos para detectar el coronavirus que fueron desarrollados por científicos argentinos.

El kit de diagnóstico rápido de tipo PCR, que ya fue aprobado por la ANMAT, lo desarrollaron el Conicet, la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación y científicos y científicas del Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein (Conicet - FunTecnológico y la Innovacióndación Pablo Cassará).

No se cómo esto funciona en el mundo, pero los test rápidos (serológicos) no servían para conocer si uno está infectado o no, y estoy feliz de que (este kit) lo hayan hecho científicos argentinos. Estoy encantado. Tenemos la mejor calidad humana, científica, para ofrecer estas respuestas, y la Argentina los ha maltratado”, dijo el Presidente durante una reunión que mantuvo con los ministros de Salud, Ginés González García y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Roberto Salvarezzala; la titular del Conicet, Analía Franchi, y los científicos Adrián Vojnov Carolina Carrillo.

El Presidente agregó: "esto lo han hecho investigadores argentinos y lo produce un laboratorio argentino" Es tan importante para el desarrollo de un país porque esto demuestra que no dependemos de otros, esto es soberanía, y eso es lo importante y lo que todos deben entender. Los que siempre menospreciaron y no valoraron el trabajo de los científicos, los que piensan que Argentina está condenada a tener un rol de segunda en el mundo, somos capaces de hacer esto, que tiene un valor incalculable”.

Según informó el Gobierno, estos tests van a ser utilizados por el sector público para diagnosticar a pacientes con síntomas de COVID-19.

"Los primeros 10 mil test serán producidos durante los próximos 10 días, y en el corto plazo se podrían elaborar 100 mil test por semana"

En tanto, el primer mandatario agregó: “Estoy muy contento por muchos motivos: primero esto nos permite enfrentar el control de la pandemia de otro modo. No es el mejor modo ver cuántos de nosotros estamos inmunizados, que es lo que hacemos hoy con el test rápido, sino que (este nuevo test) nos permite conocer rápidamente quien está infectado y quién no, y tratarlo a partir de allí. También nos permite conocer quién está infectado y no tiene síntomas, que es uno de los problemas de los que siempre hablamos”.

En un comunicado, el Gobierno informó que " se proyecta una producción local de casi 500 kits por semana que permitirá alcanzar los 200 mil testeos mensuales" y que “el NEOKIT-COVID-19 permite testear muestras de ARN y no requiere equipamiento complejo (como los termocicladores en tiempo real)”.

Además, el Ejecutivo detalló que “el método que se usa en la actualidad para hacer el diagnóstico y el monitoreo es la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) en tiempo real, que conlleva una duración de 7 horas, y el resultado es informado al día siguiente. El nuevo test, que constituye un logro del Estado nacional en el marco de la pandemia de coronavirus, también tiene la ventaja de que puede mantenerse a temperaturas de entre 4 y 8 grados, sin la necesidad de un freezer”.

Tras el anuncio, el Presidente se reúne en la Quinta de Olivos con el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el vice, Diego Santilli. “El nuevo test rápido será fundamental para diagnosticar casos de Covid-19 en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires, donde en los últimos días ha aumentado el contagio de forma considerable. Seguimos trabajando unidos para cuidar la salud de nuestra gente”, publicó Fernández en su cuenta de Twitter, un posteo que acompañó con la foto junto a Rodríguez Larreta y Santilli.

 

Publicado en Noticias

A partir de la identificación de variables socioeconómicas, ambientales y del suelo, determinaron las áreas de mayor exposición y en las que hay una mayor presencia de infecciones por parásitos.

El objetivo de este estudio fue generar un mapa para guiar la implementación de encuestas y así determinar los datos de referencia en Argentina.

Con este propósito, los expertos clasificaron los factores más vinculados con la presencia de helmintos -gusanos- transmitidos por el suelo, de estudios previos realizados en otros países mediante el uso de un proceso de jerarquía analítica.

Los científicos, de la CONAE, CONICET y Mundo Sano, agruparon estas características en categorías: características socioeconómicas, ambientales y del suelo. El mapa resultante fue validado contra los estudios de prevalencia puntuales realizados en el país y mostró que la a partir de las provincias centrales hacia el norte, tiene localidades con condiciones apropiadas para el desarrollo de estos parásitos.

22 expertos en helmintos transmitidos por el suelo participaron en la encuesta desarrollada para el proceso de jerarquía analítica con el fin de determinar su importancia en relación con la presencia de infección por parásitos.

”En Argentina no se cuenta con información amplia ni actualizada sobre la prevalencia de estas parasitosis, por lo cual para dar respuesta a esta necesidad, la fundación Mundo Sano -cuya misión es desarrollar modelos de gestión eficaces que sean replicables, sustentables, escalables y transferibles-, junto con expertos en el análisis de variables satelitales de la CONAE, desarrolló este mapa de riesgo utilizando variables tanto socioeconómicas como ambientales y de suelo, algunas de ellas registradas por sensores remotos, para determinar aquellas áreas de Argentina con las condiciones que favorecen la presencia de estos parásitos”, explicó a Infobae la doctora Victoria Periago, coordinadora Científica de la Fundación Mundo Sano e Investigadora Adjunta del Conicet.

“Este mapa permitirá guiar los estudios en terreno para verificar la presencia de Geohelmintos en la población de una forma más eficiente”

Los geohelmintos son un grupo de parásitos intestinales transmitidos por el suelo incluidos en la lista de Enfermedades Infecciosas Desatendidas (EID) elaborada por la OMS, que afectan a las poblaciones más vulnerables con consecuencias en el estado nutricional y desarrollo cognitivo de los niños.

Desde el año 2015, la fundación Mundo Sano promueve un abordaje integral para la prevención y el control de parásitos intestinales a través de programas de intervención integral comunitaria. A partir de 2018 llevan adelante un proyecto en la Aldea Fortín Mbororé, ubicada en Puerto Iguazú, Misiones, para determinar la prevalencia de parásitos intestinales e intensidad de la infección por geohelmintos en personas mayores de 1 año de edad.

Esta aldea está compuesta por 200 familias de la etnia Mbyá. A través del análisis de las muestras fecales colectadas, se detectó un área de hiperendemia para las geohelmintiasis en esta localidad, destacándose una alta prevalencia de dos especies de parásitos: uncinarias y Strongyloides stercoralis. Por la prevalencia encontrada (73%) esta comunidad recibió tratamiento masivo, siguiendo las indicaciones de las guías de la Organización Mundial de la Salud.

“En este proyecto las tecnologías geoespaciales aportan su potencial fundamentalmente en dos aspectos, como en otros desarrollos similares que la CONAE-IG ha realizado en diversas problemáticas como el dengue y Chagas”, puntualizó a Infobae el doctor Marcelo Scavuzzo, director del Instituto Gulich e Investigador de CONAE.

Este mapa, relacionado a la caracterización ambiental permite estimar, a partir de las imágenes de satélite de observación de la tierra si un lugar específico reúne condiciones climáticas, altitudinales, de vegetación, etc. propicias para que la población del vector (o el parásito en este caso específico) de estas enfermedades pueda desarrollarse con mayor o menor prosperidad.

“El conjunto de herramientas de procesamiento de información geográfica permite la construcción de modelos geográficamente explícitos, a partir de su capacidad de realizar el algebra de variables, que en este caso son las relacionadas con las características del suelo, las socioeconómicas y las ambientales, así como las relaciones espaciales entre ellas, es decir, esto tiene más riesgo por estar más cerca de un factor específico”, precisó Scavuzzo.

Así arribaron a generar un primer modelo regional de riesgo para toda la Argentina que se basa en tres principales indicadores que son el riesgo asociado a las condiciones socioeconómicas desfavorables, las características y tipos de suelo y el componente ambiental donde intervienen las lluvias, la temperatura, la altitud, la vegetación, todas ellos relevados por satélites, entre otros factores.

En la conclusiones del paper médico, los investigadores sintetizan: “El mapa predictivo generado tiene en cuenta la combinación entre las características socioeconómicas, ambientales y del suelo que están más estrechamente asociadas con el riesgo de helmintos (parásitos) transmitidos por el suelo, clasificadas por el uso de una metodología y, por lo tanto, deberían servir como una herramienta útil para guiar la identificación de áreas de encuesta para la generación de datos de línea de base, detección de puntos críticos de infección, planificación y priorización de áreas para intervenciones de control y, finalmente, actividades de vigilancia posteriores a la implementación”.

 

Fuente: Infobae / COFA 

Publicado en Noticias

“Dicen que el pelo de María Antonieta se puso totalmente blanco justo antes de que la ejecutaran en la Revolución Francesa. Es una leyenda porque obviamente el efecto no puede ocurrir tan rápido… pero sí le pasó al ex presidente Barack Obama: había asumido con el pelo negro y en la mitad de su gestión estaba lleno de canas”. El que habla es Diego Rayes, un bioquímico de Bahía Blanca, investigador del Conicet, que dirige el trabajo diario de siete científicos en un laboratorio que hace cuatro años se dedica a estudiar gusanos. No de cualquier tipo: unos en particular (caenorhabditis elegans) que, dicen, tienen procesos comparables a los de los mamíferos; o sea, a los nuestros. Pero, ¿qué tienen que ver el cabello de la frívola archiduquesa de Austria, el de Obama y unos gusanos de Bahía Blanca?

El hallazgo fue publicado este miércoles en la edición online de la prestigiosa revista Nature, autoría de un grupo de científicos del Laboratorio de Neurobiología de Invertebrados del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB-Conicet), de esos equipos que “la reman” en el accidentado mundo de la ciencia básica argentina. Los investigadores (bajo la dirección de Rayes y de la bioquímica María José de Rosa) entendieron el complejo proceso molecular que hace de puente entre dos hechos conectados: que altos niveles de estrés durante un tiempo prolongado pueden producir efectos negativos en la salud. E, incluso, acortar la vida.

El concepto “respuesta de escape”, cuando ante una situación de estrés el cuerpo genera una respuesta de lucha para lograr la adaptación al contexto, a través de una hormona llamada adrenalina, en el caso de los humanos, y tiramina, en los gusanos, es esencial para entender el todo. Es que, al menos en los humanos, la adrenalina aumenta la frecuencia cardíaca, contrae los vasos sanguíneos, dilata las vías aéreas, en fin, todo para garantizar, precisamente, el éxito del escape.

“La pregunta que nos hacíamos era por un hecho que está reportado en muchos animales, desde simples invertebrados, hasta aves, mamíferos y, claro, humanos. Y es por cómo se producen esos efectos particulares ante una respuesta de escape a una experiencia prolongada de estrés agudo. En esos casos, los animales empiezan a manifestar enfermedades relacionadas con la edad e incluso viven menos tiempo. Nos interesaba entender cómo se producía molecularmente ese proceso”, explicó Rayes.

Parece complejo, pero temas de todos los días, como la recomendación de ingerir alimentos y complejos vitamínicos con efecto “antioxidante” está vinculada al tema de estudio de este equipo bahiense, que en este informe trabajó en colaboración con científicos de la Universidad de Massachusetts.

Precisamente, Rayes habló del estrés, a partir de dos dimensiones: por un lado, el estrés “convencional”, por el cual se generan respuestas de escape. Pero además está el estrés oxidativo, que es una de las causas por las que los seres vivos envejecen. Según explicó Rayes, “hay un interruptor, una neurona que libera la hormona de escape, adrenalina o tiramina, que si bien debe ‘prenderse’ cuando el animal tiene que huir de una situación de estrés, también debería apagarse para responder al estrés oxidativo. Pero si se prolonga el tiempo del estrés, el cuerpo del animal no logra responder al estrés oxidativo”. Demasiados frentes para un solo cuerpo... 

¿Cómo se presentan estos efectos en los seres humanos? “Hay que aclarar que no fue el objetivo de nuestra investigación transpolar estos conceptos a las personas: nosotros hacemos ciencia básica. Pero para que la gente lo vea, en los últimos cinco o seis años surgieron estudios epidemiológicos que muestran que los individuos con estrés postraumático o ataques frecuentes de pánico, lo que hace que sus niveles de adrenalina estén altos, son más propensos a tener enfermedades neurodegenerativas más tempranamente, y tienen mayor prevalencia a la hipertensión, entre otras consecuencias”, explicó.

Desglosar en estas líneas el proceso molecular descubierto no es tarea sencilla, pero sí se puede hablar de las aplicaciones que podrían venir: “Entender estos mecanismos podría permitir ver si se pueden modular los efectos de algún modo. O sea, no podemos prevenir que haya activación de respuesta al estrés continuo, pero probablemente se puedan diseñar fármacos para aminorarlo”.

En este punto, sostener un círculo virtuoso entre la ciencia básica y la tecnología resulta clave. Pero no es fácil, dijo Rayes: "Además de que algunos insumos se compran en el exterior y tenemos subsidios en pesos, cuyas cuotas a veces se cobran con atrasos y tenemos que poner plata de nuestro bolsillo, otros reactivos, como en este caso la compra de adrenalina o tiramina, cuestan muchísimo más caros -comparados en dólares- en Argentina que, por ejemplo, en Estados Unidos o Europa”.

Y, hablando de estrés prolongado, concluyó: “Nos cuesta mucho convencer a los alumnos de que se quieran dedicar a esto. Claro que nadie espera hacer plata con la ciencia: sólo tener salarios medianamente competitivos”.

Fuente: Clarín salud

Publicado en Noticias

Un tipo de gel inteligente amigable con el medio ambiente y capaz de liberar antibióticos a diferentes velocidades podría servir para el diseño de cápsulas para la administración de fármacos o parches cutáneos que traten distintas heridas o infecciones de la piel, anunciaron científicos de Córdoba.

“El material tiene alta versatilidad y puede liberar altas cantidades de antibiótico en un corto tiempo o cantidades más bajas en forma gradual”, afirmó la doctora María Lorena Gómez, del Instituto de Investigaciones en Tecnologías Energéticas y Materiales Avanzados (IITEMA), que depende de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y del CONICET.

Según lo publicado en la revista “Materials Science and Engineering: C”, los investigadores de IITEMA desarrollaron un hidrogel (plásticos blandos que retienen grandes cantidades de agua) que responde a los cambios de temperatura que ocurren en el organismo como respuesta a enfermedades.

“Cuando la temperatura aumenta, los geles se contraen y liberan el medicamento encapsulado en su interior”, explicó Gómez, también investigadora del CONICET. De esa manera, se podría regular la cantidad de antibiótico que llega al sitio de acción en respuesta al cambio de temperatura y retenerlos en su “matriz” cuando no se los necesita.

El método de obtención es amigable con el ambiente, ya que utiliza agua como solvente y para su fabricación emplea LEDs verdes de bajo consumo como fuente de energía. “Además, los medicamentos se incorporan en el material cuando se genera y conservan íntegramente sus propiedades antibióticas, simplificando el procedimiento de fabricación”, agregó.

Los científicos probaron “in vitro” que los geles per se no son tóxicos y que los antibióticos liberados son eficaces frente a las bacterias Staphylococcus aureus y Escherichia coli., responsables de muchas infecciones.

En una próxima etapa, Gómez señaló que se podría ensayar el material en animales de laboratorio como prueba preliminar a su aplicación en humanos.

El estudio corresponde a parte del trabajo de tesis doctoral de la química Antonela Gallastegui, quien cursa su quinto año de beca de CONICET bajo la dirección de Gómez y del doctor Rodrigo Palacios, ambos miembros del IITEMA. También participaron del trabajo los doctores Ignacio dell’Erba (INTEMA, UNMDP), Carlos Chesta y Carlos Previtali, del IITEMA, UNRC; y Mariana Spesia, del Instituto de Desarrollo Agroindustrial y de la Salud (IDAS), dependiente de la UNRC y del CONICET.

 

Fuente: Consenso salud

Publicado en Noticias

Científicos del Conicet, en colaboración con investigadores de Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, hallaron una droga que podría usarse para el tratamiento de pacientes de un tipo específico de cáncer de ovario y mama hereditario, identificados como BRCA1, el gen que falla en este tipo de tumores. Los resultados fueron publicados en la revista científica Clinical Cancer Reseach, según informó diario Unidiversidad.

 
El equipo liderado por Gastón Soria, investigador adjunto del Conicet en el Centro de Investigación en Bioquímica Clínica e Inmunología, se propuso identificar algún “blanco terapéutico” para la deficiencia en los genes BRCA1 o BRCA2; es decir, encontrar la proteína sobre la cual pueda ejercer su acción un fármaco para el tratamiento de estos tumores.

Con ese objetivo, realizaron un análisis de centenares de drogas que pueden usarse en nuevas terapias contra los cánceres de mama y ovario, utilizando un método de screening –un análisis de alto rendimiento de drogas– que fue desarrollado por investigadores del Conicet en la Universidad de Córdoba (UNC) y que en 2018 ganó el premio UNC Innova a la investigación aplicada.

La proteína que identificaron en esta investigación es la PLK1, y podría ser un blanco terapéutico para el tratamiento de este tipo de cánceres hereditarios 

“En la jerga científica se le llama letalidad sintética, una toxicidad selectiva contra una vulnerabilidad que tiene la célula tumoral y que no tiene la célula normal. De hecho, es el nombre de nuestro laboratorio –letalidad sintética en cáncer– y es nuestro principal objetivo encontrar drogas nuevas que ataquen de manera selectiva a células tumorales mediante este mecanismo”, detalló.
Publicado en Noticias

Científicos del Laboratorio de Nanobiomateriales del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI), perteneciente al CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), trabajan en la fabricación y bioimpresión 3D de apósitos para el tratamiento de úlceras de pie diabético. Buscan desarrollar un método sencillo, económico y más efectivo que los que existen actualmente. El objetivo final es que esté disponible en centros de salud, en particular, para pacientes de hospitales públicos.

La impresión 3D consiste en la fabricación de una estructura tridimensional, a partir de un diseño realizado previamente por computadora. A medida que el proceso de impresión avanza, el objeto va tomando forma a través de la unión y superposición de una capa del material elegido sobre otra. A veces, se requiere también una fase de pos-procesamiento. La bioimpresion 3D, en tanto, funciona de la misma manera pero utiliza como tinta material de origen biológico.
“El proyecto consiste en fabricar apósitos tridimensionales a medida, que sigan la forma de la úlcera. Por ahora, los parches que existen en el mercado son bidimensionales, es decir, un cuadrado liso que no sigue la forma y profundidad de la úlcera. El problema es que si entra en contacto con la piel sana, al ser tan sensible, puede verse afectada e incluso generar otra úlcera. Además, queremos colocarle ciertos aditivos como factores de crecimiento o antibióticos, que ayuden a la regeneración de la piel y el control de infecciones” –explica a TSS la bioingeniera Verónica Passamai, a cargo del desarrollo–.“Los beneficios son muy importantes: evitar amputaciones, salvar vidas y reducir los costos de la salud pública”, agrega.

El equipo se completa con los investigadores Guillermo Castro, director del Laboratorio de Nanomateriales; Vera Álvarez, codirectora del proyecto; y Sergio Katz, quien fabricó la bioimpresora 3D. Passamai comenzó a trabajar en impresión 3D vinculada al área de salud en 2013, cuando trabajaba para la empresa cordobesa Raomed en la fabricación de prótesis craneales. “Una gran ventaja de aplicar la tecnología 3D en salud es que los dispositivos siempre son diseñados a medida del paciente”, señala. Posteriormente, trabajó en el Centro de Tecnología de la Información Renato Archer en Campinas, Brasil, donde se dedicó a realizar modelados computacionales sobre la interacción entre biomateriales (llamados andamios o scaffolds) y células. El objetivo era simular el proceso de fabricación de órganos a partir de una bioimpresora 3D. Esta línea de investigación se encuentra en estado incipiente a nivel mundial porque el mayor problema que enfrentan los investigadores es cómo lograr la irrigación necesaria para obtener un órgano funcional.

La impresión 3D consiste en la fabricación de una estructura tridimensional, a partir de un diseño realizado previamente por computadora. A medida que el proceso de impresión avanza, el objeto va tomando forma a través de la unión y superposición de una capa del material elegido sobre otra. A veces, se requiere también una fase de pos-procesamiento. La bioimpresion 3D, en tanto, funciona de la misma manera pero utiliza como tinta material de origen biológico.

En el caso de los apósitos para pie diabético, los investigadores trabajan con biopolímeros de origen vegetal, como pectinas, celulosa y alginato. Con esos materiales, elaboran la biotinta que se coloca en jeringas para utilizar en la bioimpresora 3D. “Por ahora, estamos trabajando en la base de los parches, pero la idea es hacer pruebas a partir de la colocación de aditivos que faciliten la regeneración de la piel, como medicamentos, factores de crecimiento e incluso nanopartículas de plata, que tienen acción bactericida”, afirma Passamai.

El tratamiento funcionaría así: primero se realiza un escaneo 3D de la úlcera del paciente, para obtener la forma y profundidad de la misma. Luego, se envía el diseño a la impresora y se coloca la biotinta previamente preparada. Si bien el tamaño de las úlceras varía, en general los parches serán estructuras pequeñas, de unos dos centímetros de altura aproximadamente, por lo que se estima que en unos diez minutos el apósito ya esté impreso y listo para pasar a la fase de pos-procesamiento, que podría llevar uno o dos días. “La idea es que en los hospitales pueda estar instalada la bioimpresora y que el personal se capacite para utilizarla y fabricar los apósitos ellos mismos”, indica la investigadora.

En este sentido, Passamai destaca que para que las personas que necesitan de este desarrollo efectivamente puedan acceder al mismo “es indispensable el apoyo del Estado a las áreas de ciencia y salud, tanto para el desarrollo del tratamiento como para su posterior aplicación en hospitales y centros de salud. En el CINDEFI hace tiempo que se siente la crisis y siempre tratamos de economizar al máximo los recursos que tenemos, porque no sabemos cuándo van a llegar los nuevos”.

Los próximos pasos tienen que ver con la realización de estudios físico-quimicos para luego ir agregando los diferentes aditivos, analizar la acción farmacológica en las células y la citotoxicidad del material. Passamai aclara que quedan varios años de desarrollo por delante antes de pasar a pruebas clínicas. También apunta que las regulaciones para hacer este tipo de ensayos son muy estrictas e implican mucha burocracia de por medio. “Todavía no sabemos con qué institución vamos a hacer las pruebas porque es muy pronto, pero queremos empezar a establecer vínculos. Para que este tipo de tratamientos sea eficaz es muy importante el trabajo interdisciplinario junto con médicos de diversas especialidades y que los pacientes puedan acceder a un tratamiento preventivo de forma temprana y adecuada”, concluye.

Fuente Agencia TSS / COFA

Publicado en Noticias

Recibieron un premio en el marco de una jornada científica de la entidad por un trabajo en el área de la nanotecnología con fines terapéuticos.

Un equipo de científicos platenses, la mayoría miembros del CONICET La Plata, fue galardonado por la Academia Nacional de Bioquímica y Farmacia (ANFyB) en el marco de una jornada científica que tuvo lugar en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) sobre el uso racional de antibióticos. El reconocimiento fue para un trabajo en colaboración que llevaron adelante investigadores y becarios del CONICET en el Laboratorio de Nanobiomateriales del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI, CONICET-UNLP) y el Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Bioactivos (LIDeB) de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (FCE, UNLP).

La iniciativa, galardonada con el Premio Jornada Científica ANFyB-Sección Ciencias Farmacéuticas 2017, lleva como título “Estrategias basadas en micro y nanopartículas híbridas para aumentar la biodisponibilidad de antibióticos en infecciones pulmonares de difícil erradicación” y se enmarca en el área de la nanotecnología. “La idea general del proyecto es encapsular las drogas utilizadas para el tratamiento de la fibrosis quística con la finalidad de mejorar su biodisponibilidad en el pulmón, esto es que se localicen preferentemente en ese órgano, que es donde ejercerían su efecto terapéutico”, explicó Alan Talevi, investigador del CONICET en la FCE y uno de los autores del trabajo premiado.

Además de Talevi, son autores del proyecto los investigadores del CONICET en el CINDEFI Germán Islán y Guillermo Castro; la investigadora del CONICET en la FCE María Esperanza Ruiz; el becario del CONICET en la FCE Juan Francisco Morales; y los profesionales de la UNLP María Laura Sbaraglini, Luis Bruno-Blanch, Sebastián Scioli Montoto y Nelson Durán.

Fuente: CONICET /COFA

Publicado en Noticias
La herramienta informática de los investigadores del Instituto Leloir y del CONICET es de libre acceso y permite obtener información sobre regiones de esas moléculas que cumplen un rol relevante en cáncer, infecciones virales y múltiples procesos biológicos.
 
 
Un nuevo software desarrollado por bioinformáticos de la Fundación Instituto Leloir (FIL), bautizado MISTIC2, permite generar información relevante sobre la estructura y la función de familias de proteínas asociadas con enfermedades y otros procesos biológicos.“Nuestra herramienta facilitará el estudio de proteínas, algunas de ellas asociadas a diferentes tipos de tumores, infecciones virales y otras patologías”, indicó a la Agencia CyTA-Leloir la líder del proyecto, la doctora Cristina Marino-Buslje, jefa del Laboratorio de Bioinformática Estructural de la FIL e investigadora del CONICET.MISTIC2 es una versión actualizada de MISTIC, una herramienta web también desarrollada por el equipo y que, desde 2013, ha procesado 18.000 trabajos de todo el mundo y ha sido citado en 68 trabajos científicos.

 

La actual versión (accesible en mistic2.leloir.org.ar) – cuyo desarrollo contó con el apoyo de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica que depende de la cartera de ciencia- incorpora nuevas tecnologías, es interactiva y mejora el rendimiento, la compatibilidad y la experiencia de los investigadores que decidan emplearla en su campo de estudio, puntualizó Marino-Buslje.

“Los científicos pueden cargar en nuestro software los datos que arrojan sus experimentos para poder acceder a diferentes cálculos y posibilidades. Por ejemplo, la visualización en 3D de las proteínas, su secuencia de aminoácidos, otras proteínas que podrían tener funciones similares, la importancia de ciertas regiones, y otros datos”, señaló Marino.

El flamante software, descrito en la revista “Nucleic Acids Research”, es simple y puede ser empleado por un amplio espectro de científicos que no son del campo de la bioinformática. “La herramienta es esencial para explorar la evolución de familias de proteínas y puede ser útil en la generación de hipótesis biológicas y guiar el diseño racional de experimentos para lograr resultados con menos costo y en menor tiempo.”, destacó Marino-Buslje, cuyo laboratorio participa de un consorcio internacional de científicos que recibió el subsidio más grande de la Unión Europea para investigaciones básicas.

Para crear MISTIC2, el equipo de trabajo integrado por el magister Eloy Colell y los doctores Javier Iserte y Franco Simonetti han tenido que desarrollar una serie de algoritmos.

“En nuestro laboratorio nos planteamos y apasionamos con preguntas biológicas e intentamos resolverlas con las técnicas y software que existen”, contó Marino-Busjle. Y agregó: “Si no están, las creamos”.

Fuente:

Agencia CyTA Instituto Leloir 
/ COFA
Publicado en Noticias

Hicieron los ensayos con residuos del mate y comprobaron la inhibición del crecimiento de dos bacterias perjudiciales para la salud humana

 
 
Economizar procesos sin generar contaminación, a la vez que reducir, eliminar o reutilizar los residuos del ambiente. Ese es el sentido de la denominada química sustentable o “verde”, orientada a buscar nuevas formas de síntesis de materiales cuidando la ecología y la salud de los seres vivos. En esa búsqueda traza sus líneas de investigación un grupo de científicos del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas “Dr. Jorge J. Ronco” (CINDECA, CONICET-UNLP-CICPBA), cuyo último trabajo versa sobre la obtención de una sustancia antimicrobiana a partir de la yerba. La novedad acaba de publicarse en Waste and Biomass Valorization.

 

Como la idea no era utilizar el alimento, se empleó para esta investigación el residuo del mate, es decir, la yerba usada o “lavada”, como comúnmente se la llama. Para tener todos los parámetros bajo control, se simuló en el laboratorio una cebada completa de la popular infusión. Lo primero fue moler el producto para reducir su tamaño. “Dejamos 10 gramos en un recipiente con 100 mililitros de agua a 70 grados centígrados durante 30 minutos, el tiempo estimado de una ronda”, cuenta Romina Arreche, becaria posdoctoral del CONICET y primera autora del trabajo.

De ese tratamiento se separó un extracto líquido verdoso filtrado rico en las sustancias bioactivas de la yerba –que consiste en lo que se bebe del mate– y, por otro lado, el residuo sólido equivalente al que se tira a la basura luego de tomar, que fue utilizado para realizar una segunda extracción en las mismas condiciones. “Luego de este otro procedimiento, se obtuvo una solución de color verde más clara pero que aún así conservaba los compuestos del producto que nos interesaban, como vitaminas, minerales y antioxidantes”, agrega Arreche.

A su vez, esa sustancia fue puesta en contacto con un elemento químico que se llama sal de plata, derivado del metal que lleva en su nombre, y que posee conocidas propiedades antimicrobianas, es decir que inhibe el desarrollo de virus, bacterias y hongos. Durante 24 horas, Arreche monitoreó lo que iba sucediendo en esa interacción: la formación de nanopartículas de plata. Al cabo de un día, el proceso se estabilizó y la solución resultante fue almacenada en refrigeración para luego estudiar sus atributos. Cabe aclarar que las nanopartículas obtenidas midieron entre 10 y 80 nanómetros, unidad de medida que equivale a la mil millonésima parte de un metro, y tenían diferentes formas aunque la mayoría eran esféricas.

Paso siguiente, la solución obtenida fue utilizada como medio de cultivo para dos bacterias que pueden ser muy perjudiciales: Escherichia coli, que normalmente habita el intestino del humano y algunos animales pero que posee algunas cepas nocivas para la salud; y Staphylococcus aureus, en general responsable de causar infecciones en la piel. Lo que sucedió fue que ninguna de las dos pudo reproducirse normalmente. Más aún: la inhibición de los microorganismos patógenos se logró con una concentración bajísima de nanopartículas.

“Las propiedades antimicrobianas de la plata se conocen desde hace mucho tiempo, y de hecho hay numerosas investigaciones que prueban la obtención de sus nanopartículas a partir de extractos, pero ninguna lo había hecho con yerba”, relata Patricia Vázquez, investigadora principal del CONICET y referente del grupo de química verde del CINDECA, y continúa: “La idea fue precisamente acudir a un producto de altísimo consumo y cuyo residuo se tira de a toneladas, es decir que es muy fácil de conseguir sin costo alguno”.

Según el Instituto Nacional de Yerba Mate, en el país se producen unas 250 mil toneladas por año, y el consumo ronda los 6 kilos por habitante en el mismo período. Para este trabajo, se experimentó con dos marcas comerciales muy conocidas en la región, y en ambos casos los resultados fueron exitosos. Cabe mencionar que los mismos se llevaron adelante en el Laboratorio Nacional de Nanotecnología del Centro Nacional de Alta Tecnología (LANOTEC, CENAT), en Costa Rica, durante una estadía de Arreche en ese país.

Las científicas aventuran posibles aplicaciones del producto antimicrobiano en telas y pinturas, para lo cual será necesario avanzar en las investigaciones con científicos de otras áreas disciplinares, y lo mismo con un eventual uso en productos relacionados con la salud humana. “De repente se puede pensar, por ejemplo, en la utilidad que tendría incluir estas nanopartículas en la confección de camisones o sábanas de hospitales, o en revestimientos para las paredes de un jardín de infantes”, concluyen.

Fuente: CONICET / COFA

Publicado en Noticias
Página 1 de 2