Hoy en Revista Dosis

Las empresas de medicina privada -prepagas- serán autorizadas a aumentar las cuotas de sus afiliados un 8% a partir del 1° de octubre. En la Superintendencia de Servicios de Salud le dijeron a Clarínque habían elevado la Resolución al Ministerio de Salud para su firma e inminente publicación en el Boletín Oficial.

Sería el cuarto aumento en el año. Los anteriores fueron del 4% en febrero, 7,5% desde junio y 7,5% a partir de agosto. Si se suma el 8%, arroja un acumulado del 29,8%.

Aún así, se descuenta que podría autorizarse otro aumento a partir de diciembre, acompañando los mayores costos médicos, la devaluación del peso, la inflación creciente y los aumentos salariales en 5 cuotas acordados con el gremio.

El sector cuenta con 6 millones de beneficiarios, de los cuales sólo 1.200.000 son voluntarios. Del resto, el grueso deriva sus aportes de la Seguridad Social a la prepaga a través de las obras sociales y deben pagar, en caso de corresponder, la diferencia con relación al monto del plan privado. Como el salario sigue cayendo en términos reales, se acrecienta el pago diferencial. Otro sector menor corresponde a planes corporativos de empresas.

Por la caída de los ingresos reales de la gente, viene disminuyendo la adhesión a la medicina prepaga. Los planes de las prepagas tienen un costo promedio de $ 3.500/4.000 para una persona de edad mediana, mientras para un matrimonio joven con dos hijos menores, en un plan sin reintegros, ronda los $ 8.500. Los planes familiares mayores superan los $ 10.000.

En las prepagas dicen que estos aumentos “resultan insuficientes a la luz de la modificación de las variables económicas, salariales, financieras y cambiarias”.

Según ADECRA+CEDIM ( Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina + Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Médico) la apreciación del dólar tiene un impacto directo en los costos de los insumos médicos.

“Existen dos motivos principales para que se den estos incrementos de precios. Por un lado, el fuerte aumento del precio del dólar estadounidense y, por el otro, las características oligopólicas del mercado de insumos, situación que hace posible un acuerdo tácito entre varios jugadores sobre el aumento de precio de cualquiera de estos insumos y genere un fuerte impacto en el costo de los prestadores”, detallan.

A modo de ejemplo Adecra+Cedim dice que “ entre marzo y julio, los precios de los descartables registraron importantes aumentos en torno al 37%, en promedio. Dentro de los descartables, se destacan las agujas y jeringas, con incrementos de entre el 45% y el 38%. En medicamentos, el aumento registrado en el periodo marzo-julio fue de 16%, en promedio. Algunos ejemplos de aumentos de insumos que se evidenciaron fueron 29% en soluciones fisiológicas, 21% en Sevofluorano y 20% en Decadrón. Las placas, por su parte, registraron aumentos en torno al 28% y los contrastes al 26%.”.

 

Fuente: Clarín salud

 

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Un nuevo estudio ha examinado las tendencias sobre el uso de antibióticos en 76 países entre 2000 y 2015. Los resultados revelan que las dosis diarias se incrementaron en un 65% y que la tasa de consumo aumentó un 39%, especialmente en los países de ingresos medianos y bajos.

 

 
 
La resistencia a los antibióticos es una gran amenaza para la salud pública mundial. Una nueva investigación liderada por el Centro para la Dinámica de Enfermedades, Economía y Política (CDDEP, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, ha analizado las tendencias mundiales en su uso entre 2000 y 2015.

 

Según los autores de este estudio, publicado hoy en la revista PNAS, “el conocimiento de los patrones de consumo de antibióticos podría orientar las políticas destinadas a minimizar su resistencia”.

Los científicos, de instituciones como la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, la Universidad de Baltimore o la Universidad de Amberes en Bélgica, utilizaron los datos de ventas farmacéuticas para estudiar el consumo de antibióticos en 76 países en esos 15 años.

Conocer los patrones de consumo de antibióticos puede orientar las políticas destinadas a minimizar su resistencia

La evaluación más completa de las cifras mundiales hasta la fecha revela que las dosis diarias definidas (DDD) –una medida estándar para el consumo de antibióticos– aumentaron en un 65%, de 21.100 millones a 34.800 millones de DDD. A su vez, la tasa de consumo de antibióticos se incrementó en un 39%, de 11,3 a 15,7 DDD por 1.000 habitantes y día.

Los expertos también proyectaron el consumo mundial total de antibióticos hasta 2030. Según los autores, con la continuación de las tendencias actuales, se prevé que su uso aumente entonces hasta en un 200%.

“Cuando la resistencia a los antibióticos emerge en un lugar, se propaga rápidamente a otras partes del mundo”, afirma a Sinc Ramanan Laxminarayan, director del CDDEP y autor principal del estudio. “De ahí que el informe incida en la necesidad de una vigilancia mundial coherente de la resistencia y las políticas para reducir su uso innecesario”.

Para los investigadores, aunque resulta crítico reducir el consumo de antibióticos, también es necesario promover e incrementar su acceso en países de bajos ingresos, ya que estos territorios padecen las tasas más altas de enfermedad y muerte causadas por enfermedades infecciosas.

El consumo por países
El aumento de antibióticos se asoció con el crecimiento del PIB per cápita en países de ingresos bajos y medianos, donde el consumo aumentó en 114%, de 11.400 millones a 24.500 millones de DDD, y la tasa de consumo aumentó en 77%, de 7,6 a 13,5 DDD por 1.000 habitantes por día (parte del aumento del uso total se debió al crecimiento económico y de la población).

Aunque resulta crítico reducir el consumo de antibióticos, también es necesario promover e incrementar su acceso en países de bajos ingresos

Algunos países de ingresos bajos y medianos tenían tasas de consumo que superaban las de los estados de altos ingresos. Así, en 2015 cuatro de los seis estados con las tasas de consumo más altas fueron los países de ingresos bajos y medianos: Turquía, Túnez, Argelia y Rumania.

Sin embargo, muchos todavía tienen tasas de consumo per cápita considerablemente más bajas que los países de altos ingresos, debido a problemas de acceso como el alto costo de los medicamentos y las protecciones de patentes.

Por su parte, en los países de altos ingresos si bien el empleo de antibióticos aumentó en un 6%, de 9.700 millones a 10.300 millones de DDD, la tasa de consumo disminuyó en un 4%, de 26,8 a 25,7 DDD por cada 1.000 habitantes al día.

La tasa de consumo de penicilinas de amplio espectro, la clase de antibióticos más comúnmente consumida, subió un 36% entre 2000 y 2015 en el mundo. El mayor aumento se produjo en los países de ingresos bajos y medios, donde la tasa de consumo de antibióticos aumentó un 56%, en comparación con el 15% en los países de altos ingresos.

El consumo de clases de antibióticos nuevos y de último recurso, como linezolid, carbapenémicos y colistina, aumentó significativamente en casi todos los países.

España: una alta tasa de uso per cápita
El consumo total de antibióticos en España se incrementó un 35% –de 0,5 a 0,7 mil millones de DDD– entre 2000 y 2015. Su tasa per cápita aumentó un 17% –de 34,3 DDD por 1.000 habitantes y día a 40,1 DDD por 1,000 habitantes y día–. “España posee la tasa de uso per cápita más alta de cualquier país de altos ingresos y la tercera más alta en general”, explica a Sinc Laxminarayan.

El consumo total de antibióticos en España aumentó un 35% entre 2000 y 2015. Su tasa per cápita aumentó un 17%

El año 2000 tuvo las cifras más altas de tasa de consumo de antibióticos junto a otros países de altos ingresos, como Francia, Nueva Zelanda, Hong Kong y Estados Unidos.

Además, por tipo de medicamento, en 2015 España mantuvo, al igual que Reino Unido e Irlanda, una de las tasas más altas de consumo de polimixina –utilizado para el tratamiento de las infecciones urinarias, septicemia o bacteremia, producidas por gérmenes sensibles cuando otros antibióticos son inefectivos o están contraindicados–.

“Debemos actuar de manera integral para preservar la efectividad de los antibióticos”, concluye Laxminarayan. “Eso incluye soluciones que reducen el consumo, como vacunas o mejoras de infraestructura, particularmente en países de ingresos bajos y medianos”.

Referencia bibliográfica:

Eili Klein et al.: ‘Global increase and geographic convergence in antibiotic consumption between 2000 and 2015’. PNAS 26 de marzo de 2018. http://www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1717295115

Fuente: Agencia SINC – España

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El modelo de asistencia farmacéutica avanzada gana espacio en las farmacias de Brasil.

 

Según datos de la Asociación Brasileña de Redes de Farmacias y Droguerías (Abrafarma), el número de establecimientos con salas de servicios farmacéuticos (Care Centers) abiertas a la población aumentó de 605 a 858 en el segundo trimestre de este año, índice 42% superior a los tres primeros meses de 2017.
El volumen de atención en los tres primeros meses de este año llegó a 143.940. El Nordeste tiene la mayoría de las salas (43%), seguido del Sudeste (28%). “Abrimos otro canal para permitir a la población el acceso pleno a la salud, ayudando a desahogar el sistema público”, dijo Sergio Mena Barreto, presidente de Abrafarma.

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Aplicarán un 5% en septiembre y otro 5% en octubre. Se sumarán a las subas de febrero, julio y agosto.

 

Los afiliados a las prepagas todavía están pagando este mes un aumento de la cuota del 6% y ya en agosto deben pagar otro 5%. Pero en pocos días se vienen otros dos aumentos más, para septiembre y octubre, en torno del 5% cada mes. Son cuatro aumentos mensuales consecutivos.

“Por los mayores costos médicos y la incidencia de la segunda cuota del aumento salarial de Sanidad habrá otro aumento de la cuota en torno del 10%. Y para aminorar el impacto directo será autorizado también en dos cuotas, para septiembre y octubre”, le dijo a Clarín el Superintendente de Servicios de Salud, Luis Cervino.

El funcionario agregó que la incorporación de nuevas tecnologías y la ampliación de las coberturas generan un incremento constante de los gastos y costos.

Como viene pasando todos los años, con los aumentos de la paritaria de Sanidad más los mayores costos médicos, las prepagas pidieron que se autorice el ajuste de las cuotas. Y en la Superintendencia lo consideran razonable, pero amortiguado en dos cuotas.

También la paritaria de la Sanidad acordó un aumento salarial – del 23%- en dos cuotas: 13% en junio y 10% a partir de agosto. Sobre la base de la suba de junio, para julio y agosto se autorizó un aumento de los valores de las cuotas desdoblado del 11%. Ahora viene otro ajuste, del 10%.

A su vez, en febrero pasado hubo un aumento del 6% que correspondía a los incrementos de costos de 2016. Así en lo que va del año, las prepagas tendrían tres aumentos aplicados en 5 meses. En total del 29,4% porque los aumentos desdoblados se calculan sobre el monto de la cuota del mes anterior al primer aumento. Si se excluye el 6% de febrero, el aumento sería del 22,1%.

La premura en aprobar la autorización antes de fin de mes es porque las prepagas tienen que informar a sus afiliados con 30 días de anticipación cualquier incremento en la cuota.

No obstante, además de la firma de la Superintendencia, la Secretaría de Comercio tiene que autorizar el aumento. Y aquí puede haber un escollo por el impacto electoral de un nuevo aumento que alcanza en especial a un sector de la clase media. Por eso algunos funcionarios se inclinan por autorizar el aumento pero para después de las elecciones.

En total el sistema tiene unos 5 millones de beneficiarios, de los cuales cerca de un millón son voluntarios. El resto deriva sus aportes de obras sociales que tienen convenios con las prepagas, pagando una diferencia el afiliado si el valor del plan es superior al aporte de la Seguridad Social.

Un plan familiar medio – matrimonio y dos hijos menores o un matrimonio de adultos mayores -- ronda entre los 6.000 y 9.000 pesos mensuales, según el alcance y los servicios del plan. El costo del plan se calcula por la cantidad de integrantes de la familia. Además hay que agregar los gastos en medicamentos, otro rubro clave en el presupuesto familiar que también registra fuertes aumentos. Un aliciente es que un porcentaje de los gastos médicos, incluidos los pagos a la prepagas, pueden ser deducidos del impuesto a las Ganancias.

Para las prepagas esos valores apenas cubren los costos por el incremento de los precios de los equipos y la extensión de las coberturas médicas. Y para los afiliados, por los niveles de sueldos e ingresos, los valores de las cuotas son altos. Es un "conflicto" que se repite cada vez que se anuncia un aumento. Mientras tanto, las prepagas admiten que no hay desafiliaciones pero les resulta cada vez más difícil incorporar afiliados nuevos.

Fuente: Clarín

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