Hoy en Revista Dosis

Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai (Estados Unidos) demostraron que la empagliflozina, un fármaco antidiabético, puede tratar y revertir la progresión de la insuficiencia cardiaca en modelos animales no diabéticos, y lograr que el corazón produzca más energía y funcione de manera más eficiente.

“Este medicamento podría ser un tratamiento prometedor para la insuficiencia cardiaca en pacientes no diabéticos y diabéticos. Nuestra investigación puede llevar a una aplicación potencial en humanos, salvar vidas y mejorar la calidad de vida”, dijeron los investigadores, cuyo trabajo ha sido publicado en el ‘Journal of American College of Cardiology’.

La empagliflozina fue aprobada por la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) en el año 2014, siendo el primer medicamento en la historia de la diabetes tipo 2 que ha demostrado prolongar la supervivencia.

Si bien los pacientes con diabetes suelen tener un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca, estudios anteriores han sugerido que aquellos que toman empagliflozina no suelen desarrollar insuficiencia cardiaca. Esas observaciones llevaron a estos científicos a cuestionar si el medicamento contiene un mecanismo, independiente de la actividad antidiabética, que está relacionado con la prevención de la insuficiencia cardiaca, y si podría tener el mismo impacto en los no diabéticos.

Los investigadores probaron la hipótesis induciendo insuficiencia cardiaca en 14 cerdos no diabéticos. Durante dos meses, trataron a la mitad de los animales con empagliflozina y al otro grupo con un placebo. El equipo evaluó los cerdos con resonancia magnética cardiaca, ecocardiografía 3D y cateterización invasiva en tres puntos diferentes del estudio (antes de la inducción, un día después de la inducción y al cabo de dos meses).

A los dos meses, todos los animales del grupo tratados con empagliflozina experimentaron una mejor función cardiaca. Específicamente, esos cerdos tenían menos acumulación de agua en los pulmones (menos congestión pulmonar, que es responsable de causar dificultad para respirar) y niveles más bajos de biomarcadores de insuficiencia cardiaca. Es importante destacar que los ventrículos izquierdos tenían contracciones más fuertes (función sistólica mejorada).

“Este estudio confirmó nuestra hipótesis de que la empagliflozina es un tratamiento eficaz para la insuficiencia cardiaca y no solo un fármaco antidiabético. Además, demostró que la empagliflozina es útil para la insuficiencia cardiaca independientemente del estado diabético de un paciente”, destacaron los autores del estudio.

Fuente: Europa Press / COFA

Publicado en Noticias

Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai (Estados Unidos) demostraron que la empagliflozina, un fármaco antidiabético, puede tratar y revertir la progresión de la insuficiencia cardiaca en modelos animales no diabéticos, y lograr que el corazón produzca más energía y funcione de manera más eficiente.

“Este medicamento podría ser un tratamiento prometedor para la insuficiencia cardiaca en pacientes no diabéticos y diabéticos. Nuestra investigación puede llevar a una aplicación potencial en humanos, salvar vidas y mejorar la calidad de vida”, dijeron los investigadores, cuyo trabajo ha sido publicado en el ‘Journal of American College of Cardiology’.

La empagliflozina fue aprobada por la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) en el año 2014, siendo el primer medicamento en la historia de la diabetes tipo 2 que ha demostrado prolongar la supervivencia.

Si bien los pacientes con diabetes suelen tener un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca, estudios anteriores han sugerido que aquellos que toman empagliflozina no suelen desarrollar insuficiencia cardiaca. Esas observaciones llevaron a estos científicos a cuestionar si el medicamento contiene un mecanismo, independiente de la actividad antidiabética, que está relacionado con la prevención de la insuficiencia cardiaca, y si podría tener el mismo impacto en los no diabéticos.

Los investigadores probaron la hipótesis induciendo insuficiencia cardiaca en 14 cerdos no diabéticos. Durante dos meses, trataron a la mitad de los animales con empagliflozina y al otro grupo con un placebo. El equipo evaluó los cerdos con resonancia magnética cardiaca, ecocardiografía 3D y cateterización invasiva en tres puntos diferentes del estudio (antes de la inducción, un día después de la inducción y al cabo de dos meses).

A los dos meses, todos los animales del grupo tratados con empagliflozina experimentaron una mejor función cardiaca. Específicamente, esos cerdos tenían menos acumulación de agua en los pulmones (menos congestión pulmonar, que es responsable de causar dificultad para respirar) y niveles más bajos de biomarcadores de insuficiencia cardiaca. Es importante destacar que los ventrículos izquierdos tenían contracciones más fuertes (función sistólica mejorada).

“Este estudio confirmó nuestra hipótesis de que la empagliflozina es un tratamiento eficaz para la insuficiencia cardiaca y no solo un fármaco antidiabético. Además, demostró que la empagliflozina es útil para la insuficiencia cardiaca independientemente del estado diabético de un paciente”, destacaron los autores del estudio.

Fuente: Europa Press / COFA

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Un nuevo estudio de la escuela de Medicina de la Loyola University Chicago Stritch ha revelado cómo, a nivel celular, la diabetes puede causar insuficiencia cardiaca. Los investigadores han señalado que los hallazgos podrían llevar a utilizar medicamentos para tratar e incluso para prevenir la insuficiencia cardiaca en pacientes con diabetes.

El estudio, elaborado por Maria Papadaki en el laboratorio del profesor Jonathan A. Kirk, de la Universidad de Loyola, se ha publicado en la revista de la Sociedad Americana para la Investigación Clínica, JCI Insight.

Así, en un corazón sano, los miofilamentos, unas estructuras micróscópicas, hacen que las células del músculo cardiaco se contraigan, y las células funcionan de forma acompasada para que el corazón bombee sangre con normalidad, mientras que en los pacientes que sufren insuficiencia cardiaca, las células del músculo cardiaco se debilitan y, en consecuencia, el corazón no bombea suficiente sangre.

Metilglioxal

Los investigadores han hallado que una molécula llamada metilglioxal, que los diabéticos no son capaces de eliminar con normalidad, se adhiere a los bloques de construcción clave de las proteínas. El estudio ha señalado que el metilglioxal afecta en mayor medida al miofilamento cardiaco de pacientes diabéticos con insuficiencia cardiaca, que en personas que no la tienen o que tienen insuficiencia cardiaca pero no diabetes. Los investigadores también han observado que el metilglioxal debilitaba las células del músculo cardiaco al interferir con el funcionamiento del motor molecular.

“Esta pequeña molécula, metilglioxal, se acumula en las células del corazón durante la diabetes y encoge los miofilamentos para que no puedan contraerse también”, ha explicado la autora principal del estudio, Maria Papadaki.

Los hallazgos sugieren un nuevo enfoque para tratar a los pacientes con diabetes que están en riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca. Este enfoque implica el desarrollo de medicamentos que contrarresten los efectos del metilglioxal al afinar los motores de miofilamento. Este descubrimiento podría proporcionar un objetivo terapéutico eficaz para prevenir la insuficiencia cardiaca en la población con diabetes.

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