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El THC o tetrahidrocannabinol, la principal sustancia psicoactiva presente en la marihuana, permanece en la leche materna hasta después de seis días de haberla consumido, según ha hallado un estudio de la Universidad de California (Estados Unidos), publicado en ‘Pediatrics’.

El estudio analizó 54 muestras procedentes de 50 mujeres participantes en el programa ‘Mommy’s Milk Human Milk Research Biorepository’, focalizado en buscar los beneficios de la leche materna a nivel molecular.

Las mujeres habían consumido marihuana, inhalada principalmente, con una frecuencia diaria, semanal o esporádica. Un 63 por ciento de las muestras dieron positivo para THC hasta seis días después de la última consumición. La razón hay que buscarla en que los cannabinoides, principales componentes activos de la marihuana, como el THC, se pegan a las moléculas de grasa, abundantes en la leche materna.

No obstante, los niveles de THC encontrados fueron bajos. “Encontramos que la cantidad de THC que el niño podría ingerir potencialmente de la leche materna era relativamente baja, pero todavía no sabemos lo suficiente sobre la droga para decir si existe preocupación por el bebé a cualquier dosis o si hay un nivel de dosificación seguro”, ha indicado la principal investigadora del estudio, la doctora Christina Chambers.

Aunque organizaciones como la American Academy of Pediatrics recomiendan a las madres lactantes no consumir marihuana, hay una falta de datos específicos que respalden las teorías que hablan de problemas de salud o neurodesarrollo en los bebés como resultado de la exposición al THC o a otros componentes de la marihuana.

“Los pediatras a menudo se enfrentan a una situación difícil cuando una madre que amamanta pregunta por la seguridad de consumir marihuana durante el proceso. No contamos con datos sólidos y publicados para apoyar el asesoramiento contra el consumo de marihuana durante la lactancia”, ha indicado Chambers.

Por lo tanto, “si las mujeres sienten que deben elegir, se corre el riesgo de que decidan dejar de amamantar, algo que sabemos que es muy beneficioso tanto para la madre como para el bebé”, ha concluido la investigadora.

La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. La lactancia temprana se asocia con un riesgo bajo de sufrir obesidad, asma y síndrome de muerte súbita del lactante. También con una mejor salud inmunológica y mejor rendimiento en pruebas de inteligencia. Para la madre, dar el pecho conlleva un menor riesgo de sufrir cáncer de mama y útero y diabetes tipo 2.

Fuente: Europa Press / COFA

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En total, la organización calcula que en 2017 unos 78 millones de recién nacidos esperaron más de una hora para ser amamantados tras su nacimiento.

Así lo señalan en un informe conjunto la agencia de la ONU para la infancia (Unicef) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que consideran clave evitar retrasos en el inicio de la lactancia.

"Cuando se trata de iniciar la lactancia materna, es fundamental hacerlo a tiempo. En muchos países puede llegar a ser una cuestión de vida o muerte", defendió en un comunicado la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta H. Fore.

El informe destaca que los recién nacidos que toman leche materna en su primera hora de vida tienen muchas más posibilidades de sobrevivir y registran menos problemas de salud a lo largo de su vida.

Investigaciones citadas por Unicef y la OMS apuntan que los recién nacidos que comenzaron la lactancia materna entre dos y 23 horas después de nacer tuvieron un 33 por ciento más de posibilidades de morir que los que lo hicieron en la primera hora.

Para los que esperaron al menos un día, ese riesgo aumentó más del doble, explican.

El informe señala que el contacto piel con piel y la succión de la mama favorecen la producción de leche materna y de calostro, la leche generada por la madre durante las primeras semanas de lactancia y considerada como una "primera vacuna" por su alto contenido en nutrientes y anticuerpos.

Mejorar las prácticas de lactancia podría salvar cada año la vida de más de 800.000 menores de cinco años, según las agencias de la ONU, que destacan los beneficios que dar el pecho tiene también para la salud de la madre.

Las cifras van en línea con otros estudios publicados en los últimos años por la propia ONU y por organizaciones como Save the Children.

El informe de Unicef y la OMS analiza la situación a escala global, aunque no cuenta con datos ni de Europa occidental ni de Estados Unidos y Canadá.

En total, aproximadamente un 42 % de los niños nacidos en el mundo son amamantados en su primera hora de vida, un ligero aumento con respecto al 37 % que se registraba en 2005.

Los porcentajes varían desde una media del 35 % en los países del norte de África y Oriente Medio a una del 65 % en África oriental y del sur.

Según el informe, las razones que explican la tardanza en el inicio de la lactancia son varias e incluyen prácticas muy extendidas en algunos países como la de desechar el calostro y alimentar al bebé con distintos líquidos en un principio.

También influye, según las agencias de la ONU, el aumento en el número de cesáreas por elección y la costumbre de separar a la madre y el recién nacido que se sigue en algunos hospitales.

La OMS y Unicef recomiendan que los niños sean alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. (EFE)

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