Hoy en Revista Dosis

Hoy es el Día Mundial de la Lucha Contra la Poliomielitis y la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que, gracias al uso generalizado de vacunas, espera que la poliomielitis se convierta en la segunda enfermedad humana erradicada después de la viruela.

En lo que va del año, solo se han detectado 20 casos de poliovirus salvaje en los 3 países endémicos restantes (Afganistán, Nigeria y Pakistán).

La poliomielitis es una enfermedad infecciosa y potencialmente mortal que resulta de la infección con cualquiera de los 3 tipos de poliovirus relacionados, que son miembros de la familia del enterovirus (picornavirus). En la mayoría de los casos, el virus no causa síntomas, o simplemente gripe. Sin embargo, en 1 de cada 200 casos entre niños y adultos, invade el sistema nervioso, destruyendo las células nerviosas y haciendo que los músculos afectados pierdan su función, una afección conocida como parálisis flácida aguda (AFP).

Si el virus ataca las neuronas motoras del tronco encefálico, reduce la capacidad respiratoria y puede causar dificultad para tragar y hablar. Algunas personas se recuperan completamente, pero otras desarrollan una discapacidad permanente. Los supervivientes de la poliomielitis pueden experimentar un aumento de la debilidad muscular y otros síntomas décadas después de la recuperación, una afección llamada síndrome post-polio.

No hay cura para la polio, pero se puede prevenir mediante la inmunización. La vacuna, que se administra varias veces en forma de gotas o inyecciones, casi siempre protege al niño de por vida. La estrategia para erradicar la poliomielitis es, por tanto, inmunizar a todos los niños para prevenir la infección y la reintroducción del virus en todo el mundo.

Más de 2.500 millones de niños inmunizados

En 2018, la iniciativa de erradicación mundial de la poliomielitis cumple 30 años. Antes de que se introdujera la primera vacuna en 1955, la polio era una enfermedad muy temida que infectó, en la mayoría de los casos, a niños causando parálisis en aproximadamente 1 de cada 200 casos. A principios de los 80, los nuevos diagnósticos cayeron, pero todavía cientos de niños estaban paralizados en todo el mundo. En 1988, la Asamblea Mundial de la Salud resolvió formalmente erradicar la poliomielitis y nació la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis (GPEI, por sus siglas en inglés).

Desde entonces, más de 2.500 millones de niños han sido inmunizados contra la poliomielitis, gracias a la cooperación de más de 200 países y 20 millones de voluntarios. De los 3 tipos de poliovirus salvajes, el último caso de tipo 2 se notificó en 1999, y su erradicación se declaró en septiembre de 2015. No se han detectado casos de polio de tipo 3 desde noviembre de 2012.

Sin embargo, la OMS lamenta que ha sido “difícil” abordar el 0,01 por ciento restante de los casos de la enfermedad. “El conflicto, la inestabilidad política, las poblaciones difíciles de alcanzar y las infraestructuras de salud deficientes continúan planteando desafíos para erradicar la enfermedad. Hasta que las últimas cadenas de circulación en áreas endémicas se hayan interrumpido, la importación del virus en países que ya lo han erradicado sigue siendo una amenaza”, advierten.

Fuente: Europa Press / COFA

 

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Una nueva vacuna de nanopartículas desarrollada por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, podría ayudar en los esfuerzos para erradicar la polio en todo el mundo. La vacuna, que administra múltiples dosis en una sola inyección, podría facilitar la inmunización de niños en regiones remotas de Pakistán y otros países donde todavía está la enfermedad.

Aunque el número de casos detectados de polio disminuyó en un 99 por ciento en todo el mundo entre 1988 y 2013, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades estadounidenses, la enfermedad no se ha erradicado completamente, en parte debido a la dificultad de llegar a los niños en áreas remotas para los que se requieren de dos a cuatro inyecciones de vacunas contra la polio para aumentar la inmunidad.

“Tener una vacuna única que pueda obtener protección total podría ser muy valiosa para lograr la erradicación”, afirma Ana Jaklenec, investigadora del Instituto Koch de Investigación Integral del Cáncer del MIT y una de las principales autoras del artículo. Robert Langer, profesor del Instituto David H. Koch en el MIT, también es autor principal del estudio, que se publica este lunes en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’. Stephany Tzeng, exinvestigadora del MIT que ahora es científica asociada en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, es la autora principal del artículo.

“Estamos muy entusiasmados con los enfoques y los resultados en este documento, que espero que algún día conduzca a mejores vacunas para pacientes de todo el mundo”, dice Langer. No hay medicamentos contra el poliovirus, y en alrededor del 1 por ciento de los casos, entra en el sistema nervioso, donde puede causar parálisis. La primera vacuna contra la polio, también llamada vacuna Salk, se desarrolló en la década de 1950 y consiste en una versión inactivada del virus, que generalmente se administra como una serie de dos a cuatro inyecciones, comenzando a los 2 meses de edad. En 1961, se desarrolló una vacuna oral que ofrece cierta protección con una sola dosis, pero es más efectiva con dos o tres dosis.

La vacuna oral, que consiste en un virus que ha reducido la virulencia pero que aún es viable, se ha eliminado en la mayoría de los países porque, en casos muy raros, puede mutar a una forma virulenta y causar infección. Sin embargo, todavía se usa en algunos países en desarrollo porque es más fácil administrar las gotas que llegar a los niños para ponerles inyecciones múltiples de la vacuna Salk.

Para que los esfuerzos de erradicación de la polio tengan éxito, la vacuna oral debe ser eliminada por completo con el fin de terminar por completo con la posibilidad de que el virus se reactive en una persona inmunizada. Hace varios años, el laboratorio de Langer recibió fondos de la Fundación Bill y Melinda Gates para tratar de desarrollar una vacuna inyectable que se pudiera administrar una sola vez pero que llevara dosis múltiples.

OBJETIVO: INMUNIZACIÓN COMPLETA

“El objetivo es asegurar que todo el mundo esté inmunizado –dice Jaklenec–. Los niños en algunos de estos lugares difíciles de alcanzar del mundo en desarrollo tienden a no obtener la serie completa de vacunas necesarias para la protección”. Para crear una vacuna de inyección única, el equipo de MIT encapsuló la vacuna de la polio inactivada en un polímero biodegradable conocido como PLGA, el cual puede diseñarse para degradarse después de un cierto periodo de tiempo, lo que permite a los investigadores controlar cuándo se libera la vacuna.

“Siempre hay un poco de vacuna que queda en la superficie o muy cerca de la superficie de la partícula, y tan pronto como la colocamos en el cuerpo, todo lo que está en la superficie puede difuminarse. Ese es el estallido inicial –explica Tzeng–. Entonces, las partículas se sientan en el sitio de inyección y con el tiempo, a medida que el polímero se degrada, liberan la vacuna en ráfagas en puntos de tiempo definidos, en función de la tasa de degradación del polímero”.

Los investigadores tuvieron que superar un obstáculo importante que obstaculizó los esfuerzos previos para usar PLGA para la administración de la vacuna contra la polio: el polímero se descompone en subproductos llamados ácido glicólico y ácido láctico, y estos ácidos pueden dañar el virus de modo que ya no provoque el tipo correcto de respuesta de anticuerpos.

Para evitar que esto suceda, el equipo de MIT agregó polímeros con carga positiva a sus partículas. Estos polímeros actúan como “esponjas de protones”, absorbiendo protones adicionales y haciendo que el ambiente sea menos ácido, lo que permite que el virus permanezca estable en el cuerpo.

En este trabajo, los investigadores diseñaron partículas que producirían una explosión inicial en el momento de la inyección, seguidas de una segunda liberación aproximadamente 25 días después. Inyectaron las partículas en ratas y luego enviaron muestras de sangre de los roedores inmunizados a los Centros para el Control de Enfermedades para su análisis.

Esos estudios revelaron que las muestras de sangre de ratas inmunizadas con la vacuna de partículas de inyección única tenían un anticuerpo responsable contra el poliovirus tan fuertes o más fuertes que los anticuerpos de ratas que recibieron dos inyecciones de la vacuna de la polio Salk.

Para administrar más de dos dosis, los científicos dicen que podrían diseñar partículas que liberen la vacuna en la inyección y un mes después, y mezclarlas con partículas que se liberan en la inyección y dos meses más tarde, lo que resulta en tres dosis generales, cada una por mes.

Los polímeros que los investigadores usaron en las vacunas ya están aprobados por la agencia estadounidense del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para su uso en humanos, por lo que esperan poder probar pronto las vacunas en ensayos clínicos. Los científicos también están trabajando en la aplicación de este enfoque para crear vacunas estables de inyección única para otros virus como el ébola y el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH).

Fuente: El Economista – España

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En momentos en que el mundo se encamina hacia la erradicación de la polio, una epopeya que se inició hace varias décadas y que gracias a la vacunación culminará con su eliminación de la faz de la Tierra, después de la viruela, los sistemas de vigilancia epidemiológica detectaron la emergencia de otro virus que podría ocupar su lugar. Su nombre científico: D68.

 

Detectado por primera vez en California en 1962, este enterovirus no-polio el año pasado produjo en la Argentina 49 casos registrados. “La polio está prácticamente erradicada del mundo, solo quedan dos países endémicos que son Pakistán y Afganistán, y el resto está libre de la circulación virus salvaje -explica María Cecilia Freire, jefa del Servicio de Neurovirosis del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (Anlis “Dr. Carlos Malbrán”), cuyo laboratorio es el Centro de Referencia de Poliomielitis de la Organización Mundial de laSalud (OMS) para el Cono Sur-. Pero en 2015 emergió un virus que no es nuevo, que produce una patología semejante a la polio y deja secuelas parecidas. En la Argentina produjo en 2016 un brote importante de lo que se llama “mielitis transversolongitudinal”, que en los chicos causa parálisis fláccida aguda (similar a la de la polio). Algunos quedan con secuelas severas. Hay un chiquito del Garrahan al que le diagnoticamos el D68, y quedó cuadripléjico y dependiente de oxígeno.”

No cabe duda: los virus, las más antiguas y diminutas formas de vida, que consisten apenas de “paquetes” de material genético con un envoltorio proteico, y que para reproducirse necesitan de las células de animales, plantas, hongos, bacterias y arqueas (organismos unicelulares sin núcleo, diferentes de las bacterias), vuelven a ocupar el centro de la escena.

Si nunca llegamos a libramos de la gripe, que protagonizó la última pandemia, y cuyas mutaciones en el sudeste asiático tienen a maltraer a los sistemas de vigilancia sanitarios, en los últimos dos años el ébola, el dengue, el zika y la chikungunya activaron todas las alarmas por su mortalidad y morbilidad asociada.

Ellos y otros serán el tema central del XII Congreso Argentino de Virología, que se realiza simultáneamente con el V Simposio de Virología Clínica y el III Simposio de Virología Veterinaria que mañana comienza en esta ciudad.

El programa del encuentro científico recorre los últimos avances del conocimiento en este universo multifacético y cada día más vigente por su trascendencia sanitaria y económica.

“El D68 produjo un brote muy importante en los Estados Unidos y España, países en los que hubo más de 100 casos”, detalla Freire. A partir de su amplia experiencia en el estudio de estas entidades lilliputienses, a muchas de las cuales conoce como si fueran parte de su propia familia, esta microbióloga se pregunta si la erradicación o el control de varias enfermedades causadas por virus no estará dejando nichos abiertos para la emergencia de otros que antes no causaban problemas.

“Tengo una teoría -explica-: me parece que se está dando una situación biológica en la que nuevos virus ocupan los espacios dejados por otros. Ahora que se está erradicando la rubéola y la rubéola congénita, emerge el zika, que produce patologías muy semejantes a las que causa ese otro microorganiso, que fue el primer virus teratogénico que se descubrió. Lo identificó un oftalmólogo en Australia, después de un gran brote, cuando empezó a ver en bebes muchas malformaciones oculares. También causa microcefalia, malformaciones cardíacas, ceguera, sordera… Como ahora éste prácticamente no está circulando, porque también está en erradicación, aparece otro que ocupa su lugar.”

Los investigadores del Anlis estudiaron los 49 casos de D68 y pudieron comprobar que, tal como se había descripto en los Estados Unidos, es de baja recuperación y que se lo puede encontrar en el líquido cefalorraquídeo.

“En general, los enterovirus se transmiten por via fecal-oral, pero el D68 tiene un gran tropismo por el aparato respiratorio y sobre todo nosotros lo detectamos, igual que el resto del mundo, en las secreciones nasofaríngeas -explica Freire-. Infecta a chicos de 0 a 15 años. Los síntomas son fiebre, malestar general, parálisis fláccida, generalmente asimétrica del miembro superior, que puede generalizarse . Hay chicos que tienen tomada por el virustoda la médula espinal, desde el agujero occipital hasta la «cola de caballo», que es la parte final.”

Los casos neurológicos aparecieron por primera vez el año último, pero en 2015 el laboratorio del Anlis ya lo había encontrado en baja proporción en chicos internados en el Hospital Garrahan por patologías respiratorias graves; es decir, que ya estaba circulando en el país.

Por ahora, no hay inmunización para prevenirlo, pero según los científicos sería un buen candidato porque está bien identificado.

Dengue y Zika

Uno de los misterios que arroja el mapa virológico actual es la baja presencia de zika y dengue en esta temporada.

“¿Qué pasó con los «flavivirus» que este año parece que se olvidaron de aparecer -comenta intrigado el doctor Horacio Salomon, director del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida, e investigador principal del Conicet-. Hay que tener presente que no los tuvimos este año pero en cualquier momento puede haber un brote. No podemos bajar los brazos.”

La disminución de casos, especula, pueden atribuirse a ciclos biológicos del vector, al clima, a la movilidad de las poblaciones y a que puede haber disminuido la población susceptible.

Según explica Salomón, las infecciones virales dependen de tres factores: la genética del anfitrión, la respuesta del sistema inmune individual y el agente. “Esas interrelaciones son muy difíciles de establecer y estudiar -subraya-. La virología tiene ese desafío permanente.”

En ese sentido, uno de los grandes problemas que surgen en la lucha contra estos agentes infecciosos que mutan y se adaptan contínuamente es la resistencia a los fármacos.

“En la Argentina tenemos un estudio de hace dos años, multicéntrico, para ver la resistencia basal de aquellos pacientes que iniciaban tratamiento contra elVIH -cuenta-. Hoy, los fármacos más usados como droga de inicio son los «inhibidores no nucleósidos». Demostramos que hay una resistencia basal de entre el 10 y el 15%, por lo que comenzó a sugerirse que antes de iniciar un tratamiento en VIH se haga un estudio de resistencia para ver la sensibilidad del virus. Salud pública está al tanto del tema y está trabajando. Hay una red de laboratorios que secuencian el virus y determinan la sensibilidad a distintas drogas.”

Virus animales

Un capítulo igualmente importante de la virología es la que se aplica a los animales de consumo.

“Muchas veces las infecciones son subclínicas, producen una pequeña pérdida de la ganancia por individuo, pero que en total suman grandes pérdidas -explica Ariel Vagnozzi, investigador del INTA-. Hay virus de los animales que afectan a las personas (zoonosis), otros que generan un problema porque se cierran mercados (influenza, aftosa, enfermedad de Newcastle) y aquellos que de por sí alteran la producción. Entre de las novedades de este congreso figura una mesa de virus avícolas. Afortunadamente, a diferencia de las preocupaciones en el sur de Asia, Brasil, Uruguay y Argentina no sabemos porqué, pero permanecen libres de influenza.”

“La Argentina es pionera en virología -destaca Salomón-. Tenemos una gran cantidad de grupos trabajando en investigación, algo que no se registra en la misma medida en otros países de la región.”

Y concluye Freire: “También fuimos pioneros en la fabricación de vacunas. En la época de la erradicación de la viruela, la antivariólica se producía en el Malbrán y hasta tenemos una carta de la reina de Inglaterra solicitándole a la Argentina dosis de vacuna porque allí se les había acabado. La Argentina cedió esas dosis fabricadas en el Malbrán, y así Inglaterra pudo erradicar la enfermedad”.

Fuente: La Nación

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