Hoy en Revista Dosis

Los dos principales avances farmacológicos introducidos en los últimos años contra el cáncer, las terapias moleculares y los tratamientos de inmunoterapia, se han combinado por primera vez con éxito en tres ensayos clínicos presentados en la revista Nature Medicine.

Los ensayos se han realizado en pacientes con melanomas con metástasis, pero la misma estrategia podría utilizarse en el futuro contra otros tipos de tumor. Sin embargo, dados los efectos secundarios registrados, que fueron manejables pero importantes, esta combinación de fármacos se reservaría en un principio a casos graves para los que no hay otras opciones de tratamiento.

“El objetivo es lograr la eficacia prolongada de la inmunoterapia en el alto porcentaje de pacientes que responden a las terapias moleculares”, explica Antoni Ribas, oncólogo de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y director de dos de los tres ensayos clínicos.

Las terapias moleculares, también llamadas terapias dirigidas porque apuntan a alteraciones características de cada tumor, suelen tener una eficacia elevada por un periodo limitado, ya que con el tiempo aparecen células tumorales resistentes a los fármacos. Por el contrario, los fármacos de inmunoterapia, que ayudan al sistema inmunitario a eliminar células tumorales, suelen ser eficaces durante periodos prolongados, pero en un porcentaje bajo de pacientes.

“Si estas dos terapias se pueden combinar, y cómo hacerlo, es una de las grandes preguntas aún sin respuesta entre oncólogos de todo el mundo”, destacan Elisa Rozeman y Christian Blank, del Instituto del Cáncer de los Países Bajos en Amsterdam, en un artículo de análisis publicado en Nature Medicine. Los tres nuevos ensayos clínicos, dos liderados desde UCLA y el tercero desde el hospital General de Massachusetts, demuestran por primera vez que sí es posible.

Los ensayos se han realizado en personas con melanoma que tenían una mutación en el gen BRAF. Los efectos de esta alteración, presente en cerca de la mitad de casos de melanoma, se pueden contrarrestar con dos tipos de fármacos: unos que bloquean directamente la acción de BRAF y otros que bloquean la acción del gen MEK.

El tratamiento experimental ha consistido en combinar estos dos tipos de fármacos para atacar las células tumorales por dos flancos distintos y reducir así la probabilidad de que se volvieran resistentes a la terapia.

Además, se ha añadido un tercer fármaco de inmunoterapia para ayudar a las células inmunitarias a reconocer y destruir las células tumorales.

En un ensayo clínico de fase 1 de UCLA en el que participaron 16 pacientes, el tratamiento fue eficaz en 11 (un 73%). Seis de ellos (40%) siguen respondiendo al tratamiento en el momento de presentar los resultados después de un seguimiento medio de 27 meses.

En el ensayo clínico del hospital General de Massachusetts, con 67 pacientes, los porcentajes fueron similares: un 72% respondió inicialmente al tratamiento y un 39% seguía respondiendo al presentar los datos después de un seguimiento medio de 29 meses.

En el tercer ensayo clínico, de fase 2, realizado en UCLA con 120 pacientes, quienes recibieron la combinación de tres fármacos pasaron una media de 16 meses sin que la enfermedad progresara. En quienes recibieron sólo dos fármacos –las dos mismas terapias moleculares pero no la inmunoterapia-, el tiempo medio sin que el cáncer progresara fue de 10 meses.

Como ha ocurrido en ensayos anteriores con inmunoterapias, una minoría de pacientes ha respondido al tratamiento durante periodos excepcionalmente largos. Una de ellas, una joven operadora bursátil de Wall Street gran aficionada al snowboard y al montañismo, se ha prestado a contar su experiencia.

Cuando le diagnosticaron el melanoma en 2014, tenía tumores del tamaño de pelotas de golf en varios órganos. Poco después, con una esperanza de vida de meses, empezó a depender de una silla de ruedas. En aquel momento, parecía que nunca más podría volver a las montañas.

Pero empezó a mejorar días después de iniciar el tratamiento. “El tamaño de los tumores empezó a reducirse casi inmediatamente”, recuerda en un comunicado difundido por UCLA.“Antes de un mes, podía volver a caminar por mí misma, y tres meses después estaba en un avión rumbo a las montañas rocosas de Canadá”.

Cinco años más tarde, está aparentemente curada, sin ningún rastro detectable de cáncer.

“No es un caso típico”, admite Ribas. Pero es una prueba de que la combinación de terapias moleculares e inmunoterapias “ofrece una nueva posibilidad de tratamiento a pacientes para los que hasta ahora no teníamos ninguna opción”.

Fuente: Clarín Salud

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó su Lista de Medicamentos Esenciales añadiendo 28 medicamentos para adultos y 23 para niños, entre los que se encuentran cinco terapias contra el cáncer, tres antibióticos para infecciones resistentes y los nuevos anticoagulantes orales.

“En todo el mundo, más de 150 países utilizan la lista de medicamentos esenciales de la OMS para orientar las decisiones sobre qué fármacos representan la mejor relación costo-efectividad, según la evidencia y el impacto en la salud. La inclusión en esta lista de algunos de los medicamentos contra el cáncer más nuevos y avanzados es una declaración sólida de que todos merecen acceso a estos medicamentos que salvan vidas, no sólo los que pueden pagarlos”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanmon Ghebreyesus.

En concreto, respecto a los tratamientos contra las enfermedades oncológicas, el organismo de Naciones Unidas ha incluido en su lista las cinco terapias que aportan mejores tasas de supervivencia y que van dirigidas a melanomas, cáncer de pulmón, sangre y próstata. Por ejemplo, se han incluido las inmunoterapias nivolumab y prembrolizumab que aumentaron las tasas de supervivencia en melanoma avanzado, hasta hace poco incurable, en un 50 por ciento.

Asimismo, la lista incluye tres nuevos antibióticos para el tratamiento de infecciones resistentes, además de los nuevos anticoagulantes orales para prevenir el accidente cerebrovascular y como alternativa a la warfarina para la fibrilación auricular y la trombosis venosa profunda. “Estos son particularmente ventajosos para los países de bajos ingresos ya que, a diferencia de la warfarina, no requieren un monitoreo regular”, informó la OMS.

El organismo considera también fármacos esenciales los productos biológicos y sus respectivos biosimilares para enfermedades inflamatorias crónicas, como la artritis reumatoide y las patologías inflamatorias del intestino; así como la carbetocina termoestable para la prevención de la hemorragia postparto, una nueva formulación que tiene efectos similares a la oxitocina, la terapia estándar actual, pero que ofrece la ventaja a los países tropicales de prescindir de refrigeración.

Con estas inclusiones, ya son 460 los productos que se consideran esenciales para abordar las necesidades clave de salud pública.

No obstante, en la nueva actualización no se han incluido algunos medicamentos para la esclerosis múltiple, ni el metilfenidato, un fármaco para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) debido a que el Comité de Medicamentos Esenciales del organismo encontró “incertidumbres” en las estimaciones de beneficio.

46 Nuevas pruebas de diagnóstico

Por otra parte, la OMS ha actualizado la Lista de Diagnósticos Esenciales. Agregó 12 pruebas para detectar una amplia gama de tumores sólidos como los cánceres colorrectal, hepático, cervical, próstata, mama y de células germinales, así como la leucemia y los linfomas.

Al mismo tiempo, se creó una nueva sección en este listado que cubre las pruebas de patología anatómica, servicio que el organismo de Naciones Unidas aconseja que esté disponible en los laboratorios especializados.

En relación a las pruebas para diagnosticar enfermedades infecciosas, la lista se centra en aquellas que prevalecen en países de bajos y medios ingresos como, por ejemplo, el cólera, dengue, zika, la leishmaniasis y la esquistosomiasis. Además, incorporó una prueba de gripe para las zonas sanitarias que no cuentan con laboratorios específicos.

La OMS también ha ampliado su listado de pruebas diagnósticas para incorporar aquellas adicionales que abordan diversas enfermedades y afecciones como, por ejemplo, las pruebas de hierro (para la anemia) o las que se utilizan para diagnosticar la disfunción tiroidea y las células falciformes.

Se incorporó también una sección para las pruebas destinadas a las donaciones de sangre, la cual forma parte de la estrategia de la OMS para lograr que las transfusiones de sangre sean más seguras en todo el mundo.

“La Lista de diagnósticos esenciales se introdujo en 2018 para guiar el suministro de pruebas y mejorar los resultados del tratamiento. A medida que los países avancen hacia la cobertura universal de salud y los medicamentos estén más disponibles, será crucial contar con las herramientas de diagnóstico adecuadas para garantizar un tratamiento adecuado”, ha zanjado la directora general adjunta de Medicamentos y Productos de Salud de la OMS, Mariangela Simao.

Para acceder al listado completo (en inglés): MEDICAMENTOS ESENCIALES OMS 2019

Fuente: Europa Press. COFA

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Un equipo de investigación liderado por Nuno Barbosa Morais, líder de grupo en el Instituto de Medicina Molecular João Lobo Antunes (iMM) en Lisboa, Portugal, analizó computacionalmente la expresión de genes marcadores asociados con una “huella digital” de células cancerosas en miles de tumores y reveló su potencial terapéutico en la lucha contra el cáncer. El estudio, publicado este lunes en la revista científica ‘PLoS Computational Biology’, muestra los tipos de tumores en los que son más activos estos genes e identifica medicamentos con el potencial de eliminar de forma selectiva las células que llevan esa etiqueta.

El centrosoma es un orgánulo presente en todas las células animales que es fundamental en varios procesos celulares, como la división, la migración y la comunicación entre las células. Durante más de un siglo, se ha propuesto que el aumento anormal en el número de estas estructuras podría inducir cáncer y, desde entonces, el incremento en el número de centrosomas se considera una de las características de las células cancerosas y centra la atención de los científicos. Las dificultades técnicas para caracterizar esta anomalía en las muestras de pacientes han impedido su potencial clínico y han sido exploradas a gran escala.

Para evitar esto, el equipo liderado por Nuno Barbosa Morais, en iMM, examinó la expresión de los genes que causan este aumento y analizó su incidencia en miles de tumores de diferentes tipos de cáncer y en muestras de tejidos normales de los mismos pacientes. “Los resultados revelaron que esta firma está presente solo en muestras de tumores y es más frecuente en las formas agresivas de cáncer“, explica Nuno Barbosa Morais, y agrega que “más importante aún es que una mayor expresión de estos genes se relaciona con una tasa de supervivencia más baja en diferentes tipos de cáncer”.

Usando estudios de sensibilidad a los medicamentos, los científicos también identificaron compuestos selectivos para las células con esta anomalía que podrían dirigirse específicamente contra las células cancerosas, sin afectar a las células sanas de los pacientes. “Además, las muestras que hemos analizado ahora se caracterizan a los niveles de su secuencia de ADN y la expresión de miles de genes. Esto significa que la integración de estos datos nos permite comprender mejor las causas y las consecuencias moleculares de este aumento de centrosomas en nuestras células”, explica el primer autor de este estudio, Bernardo de Almeida.

“Los próximos pasos ahora son traducir los datos de expresión de los genes que causan esta ‘huella digital’ en información de respaldo a la decisión clínica. También pretendemos validar la eficacia de los medicamentos identificados por nuestro enfoque computacional como que tienen un mayor potencial terapéutico. Estos son estudios que naturalmente involucrarán colaboraciones con colegas que son especialistas en oncología clínica y farmacología”, subraya Nuno Barbosa Morais, líder de grupo y supervisor del estudio.

Fuente: Europa Press / COFA

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La 144 Reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS está estudiando un informe que advierte sobre “precios altos, dispersos e incontrolados” 

 
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) está estudiando un informe de su director general, Tedros Ghebreyesus, sobre fármacos oncológicos, en el que analiza las políticas de precios, la transparencia y el impacto en el acceso y equidad en el mercado medicamentos para tratar el cáncer. Según concluye, la progresiva y creciente aparición de terapias oncológicas que apenas mejora supervivencia y calidad de vida obliga a reevaluar el análisis de los beneficios de los nuevos fármacos. El análisis se está llevando a cabo en la 144 Reunión del Consejo Ejecutivo.

 

El informe reconoce que las aproximaciones actuales para gestionar el precio de los nuevos medicamentos para cáncer “no han derivado en resultados acordes con los objetivos políticos y económicos”. La OMC hace hincapié en el manejo de las terapias dirigidas, “muchas de las cuales han demostrado mejoras sustanciales en resultados de salud, con ganancias en supervivencia, calidad de vida y modelo de atención al paciente”. Pero matiza que no siempre es así: “La literatura indica que una considerable proporción de terapias dirigidas aprobadas en los últimos 15-20 años sólo muestran mejoras en objetivos secundarios como tamaño del tumor, sin mejorar supervivencia ni calidad de vida”.

Tedros Ghyebreyesus, director de la OMS, en una de sus intervenciones en la 144 Reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS, que se está celebrando en Ginebra esta semana.

Los técnicos de la OMS, y las conclusiones del propio Gebreyhesus, continúan así: “Algunos fármacos con impacto en la supervivencia muestran sólo pequeños beneficios; la media suele ser de una extensión de la vida de 3 meses, lo que los expertos clínicos consideran marginal”. Es más, el informe añade que algunos medicamentos “presentan mayores riesgos de toxicidad, lo que evidencia mayores tasas de mortalidad y un mayor riesgo de discontinuidad o abandono terapéutico”.

Por ello, se concluye lo siguiente: “Al analizar y evaluar los beneficios de nuevos fármacos para tratar el cáncer es importante llevar a cabo una evaluación completa de todas las evidencias, combinando los resultados de los ensayos clínicos con la consistencia de todas las evidencias”.

El papel de la industria
El informe dedica un apartado a la industria y resume los cuatro determinantes que, desde el punto de vista de los laboratorios farmacéuticos son cuatro: costes de I+D, costes de producción y comercialización, valor del medicamento y retornos de la I+D. La OMS habla de “costes de I+D muy variables y sin transparencia, y cita las siguientes horquillas: “Tras ajustar la probabilidad del fracaso del ensayo y los costes de oportunidad, varían entre 100-150 millones de dólares y 4-6 billones, aunque el umbral más aceptado está entre 200 millones y 2,9 billones”.

Reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS, que se celebra esta semana en Ginebra.

También toca las políticas de precio basado en valor, señalando que “hay muchas dudas sobre cómo se estima, debido a diferentes acercamientos, evidencias incompletas, prácticas ineficientes y distintas percepciones”. por ello, la OMS concluye que establecer precios según el valor, actualmente, “puede provocar precios inasumibles para nuevos fármacos contra el cáncer”.

Una última valoración se dirige directamente a la industria, con un nivel importante de crítica: “Los costes de I+D a veces tienen poco que ver, o no tienen relación alguna, con cómo las compañías farmacéuticas establecen los precios de los medicamentos. Los laboratorios ponen precios según sus objetivos comerciales, tratando de conseguir la mayor cantidad que el pagador decide o es capaz de pagar”.

“Las políticas de precio basado en valor generan precios inasumibles”

En el otro lado del análisis del establecimiento de precios, el del pagador, la OMS resume las opciones que hoy día se manejan, como el precio basado en coste, en valor, en precios de referencia o en diferentes tipos de negociación y acuerdos con la industria, entre los que el informe destaca los acuerdos de riesgo compartido, “que la mayoría de veces se basan en términos confidenciales entre productor y comprador”.

Finalmente, el texto cita otras vías elegidas por algunos Gobiernos y pagadores, como pedir a los médicos que reciban una aprobación del pagador antes de prescribir fármacos especializados y caros; políticas para fomentar el uso de genéricos y biosimilares, y reducción de exenciones fiscales, entre otras. Otra de las críticas del informe alude al desconocimiento en muchos países, especialmente en países en desarrollo, de la relación entre la fijación de precios y las características y resultados de la cadena de valor.

La OMS advierte de “precios altos, dispersos e incontrolados” 

Las conclusiones son claras y, muchas de ellas, conocidas. La OMS advierte de que los fármacos contra el cáncer son últimamente mucho más caros que los destinados a tratar otras enfermedades. Alertan de la alta variabilidad en el establecimiento de precios según países y regiones, que en ocasiones no sólo dependen del poder adquisitivo del sistema sanitario en cuestión. Las diferencias entre países “dificulta el acceso a fármacos”, mientras que las diferencias entre regiones (comunidades autónomas en España) pueden relacionarse con “inequidades en el acceso”.

En definitiva, “la falta de políticas efectivas y consistentes para la fijación de precios puede derivar en precios dispersos, altos e incontrolados para el mismo fármaco”. La OMS advierte de que tratar de financiar los mismos fármacos que países del entorno puede causar mayores costes, y recomienda a los países que tengan en cuenta su contacto y particularidades.

Fuente: Diario Médico – España / COFA

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El arsénico en combinación con un medicamento contra la leucemia ya existente tiene un potencial para atacar a un regulador del cáncer, según una investigación que publica este jueves la revista científica ‘Nature Communications’.

Investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, un hospital docente de la Facultad de Medicina de Harvard, tienen la esperanza de que el descubrimiento pueda conducir a nuevas estrategias de tratamiento para diversos tipos de cáncer.

A pesar de su reputación actual como veneno, el arsénico se considera una de las drogas más antiguas del mundo, utilizada durante siglos como un tratamiento para dolencias que van desde la infección hasta el cáncer. Si bien el arsénico a ciertos niveles en el agua potable pública se ha relacionado de manera concluyente con una variedad de cánceres, sorprendentemente, su presencia en otras dosis se ha relacionado con tasas inusualmente bajas de cáncer de mama.

Investigadores como Pier Paolo Pandolfi, director del BIDMC, habían demostrado que el trióxido de arsénico (ATO), un óxido de arsénico aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FAD) en 1995, cuando se usaba en combinación con otro medicamento llamado ácido retinoico todo trans (ATRA), fue eficaz contra la leucemia promielocítica aguda (APL), un descubrimiento que ha transformado el tratamiento de la enfermedad de ser altamente mortal a ser altamente curable. Sin embargo, no estaba del todo claro cómo interactúan estos medicamentos y si pueden ser efectivos contra otros tipos de cáncer.

Ahora, dirigido por Kun Ping Lu y Xiao Zhen Zhou, investigadores del BIDMC, han descubierto un mecanismo previamente desconocido por el cual el trióxido de arsénico y el ácido retinoico todo trans trabajan juntos para combatir el cáncer. Han encontrado que las dos drogas cooperan para destruir la Pin1, una enzima única que los investigadores descubrieron hace más de 20 años.

Juntos, cuando se administraron en dosis clínicamente seguras, ambos medicamentos inhibieron eficazmente numerosas vías de conducción del cáncer y eliminaron células madre cancerígenas en modelos celulares y animales, así como modelos tumorales derivados del paciente de cáncer de mama triple negativo, que tiene el peor pronóstico de todos subtipos de cáncer de mama.

“Nuestro descubrimiento sugiere una nueva y emocionante posibilidad de agregar trióxido de arsénico a las terapias existentes para tratar el cáncer de mama triple negativo y muchos otros tipos de cáncer, especialmente cuando los cánceres de los pacientes son positivos a Pin1 –explica Zhou–. Esto podría mejorar significativamente los resultados del tratamiento del cáncer”.

Conocido por ser un regulador maestro de las redes de señalización del cáncer, Pin1 activa más de 40 proteínas que estimulan el cáncer e inactiva más de 20 proteínas supresoras de tumores. Se ha encontrado que está sobreactivado en la mayoría de los cánceres humanos y es especialmente activo en las células madre cancerígenas, una subpoblación de células cancerosas que se cree que impulsa la iniciación, progresión y metástasis del tumor, pero que no es eficaz para las terapias actuales.

En su estudio, Zhou, Lu y sus colegas descubrieron que el trióxido de arsénico combate el cáncer al unirse, inhibir y degradar el Pin1. El ácido retinoico todo trans también se une y destruye la enzima Pin1, pero además, aumenta la absorción de trióxido de arsénico por las células, aumentando la expresión de una proteína de la membrana celular que bombea ATO a las células.

Los hallazgos son especialmente prometedores cuando se consideran los efectos de amplio rango de Pin1. Los tumores agresivos a menudo son resistentes a terapias dirigidas a bloquear vías individuales, pero dirigirse a Pin1 no solo haría cortocircuito en numerosas señales promotoras del cáncer, sino que también eliminaría las células madre cancerosas, las dos principales fuentes de resistencia a los medicamentos contra el cáncer. Sin embargo, no se han desarrollado inhibidores de Pin1 efectivos.

“Es gratificante ver esta combinación de ácido retinoico totalmente trans y trióxido de arsénico que mi laboratorio descubrió que es curativo en el tratamiento de la leucemia promielocítica aguda se traduce en posibles enfoques para el tratamiento de otros cánceres –dice Pandolfi–. De hecho, es interesante especular que esta combinación puede incluso ser curativa en otros tipos de tumores aún por descubrir”.

Aunque los efectos anticancerígenos del trióxido de arsénico se amplifican potentemente mediante el co-tratamiento con ácido retinoico todo-trans, el ácido retinoico todo-trans tiene una duración muy corta de efectividad.

“Nosotros y otros hemos confirmado la capacidad del ácido retinoico todo trans para inhibir la función Pin1 en cáncer de mama, cáncer de hígado y leucemia mieloide aguda, así como en el lupus y el asma, sin embargo, los usos clínicos del ácido retinoico todo trans, especialmente en tumores sólidos, se han visto severamente limitados por su muy corta vida media de 45 minutos en humanos”, señala Lu.

Fuente: Europa Press / COFA

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Del lunes 6 al viernes 10 de agosto inclusive se llevará adelante una nueva edición de la campaña ‘Sacale la lengua al cáncer’, una iniciativa cuyo objetivo es detectar tempranamente cáncer y lesiones potencialmente malignas que se desarrollan en la boca.

Participan el Instituto de Oncología Angel H. Roffo - UBA de Capital Federal y varios otros centros de salud de la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Santa fe, San Juan, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego Allí, destacados especialistas atenderán en forma totalmente gratuita a los interesados para realizar un chequeo tendiente a detectar o descartar este tipo de patologías.

Algunos de los síntomas que pueden indicar la presencia de esta condición son agrandamiento de cualquier estructura de la boca (lengua o encías), dolor, sangrado en encías, úlceras (llagas) que demoran más de 15 días en cicatrizar o manchas blancas, rojas o pardas en la mucosa.

El tabaquismo es el principal factor de riesgo para padecerlo y el exceso de consumo de alcohol también predispone a la enfermedad. La combinación de estos factores implica un riesgo aumentado. Si bien históricamente los varones eran quienes más la padecían, en una relación de hasta 10 hombres por cada mujer, hoy la relación se acerca a 1:1.

El Dr. Raúl Giglio, médico oncólogo y Jefe de Oncología de la Unidad Funcional de Tumores de Cabeza y Cuello del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo - UBA, explicó que “esto tiene que ver con la iniciación de la mujer en el tabaquismo, que se comenzó a dar hace ya unas cuantas décadas. A partir de allí, ellas empezaron a presentar  tasas mucho más altas de esta enfermedad”.

El 44% (4 de cada 10) de los casos de cáncer de cabeza y cuello ocurren en la boca, 33% en la laringe y el 23% restante en la faringe1. “La mayoría de los tumores en la boca se pueden detectar con solo observar el interior de la boca. Allí radica la importancia del chequeo con el especialista, que puede llevar a un diagnóstico temprano, que se asocia directamente con un mejor pronóstico para el paciente”, explicó la Dra. Marcela Rzepka Valsangiacomo, Jefa del Servicio de Odontología del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo - UBA.

Si no se trata, por lo general avanza rápidamente, comprometiendo funcional y estéticamente a las personas. Las alternativas de tratamiento, una vez diagnosticado, incluyen una o más de las opciones entre cirugía, radioterapia, quimioterapia y medicamentos de blanco específico.

Entre las recomendaciones para prevenirlo, los especialistas destacan visitar al odontólogo cada 6 meses, evitar el tabaco y el exceso de alcohol, llevar una alimentación rica en frutas y verduras y mantener una buena higiene bucal.

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Por primera vez, los científicos han encontrado una manera de eliminar de manera eficiente y precisa los genes de los glóbulos blancos del sistema inmunológico y sustituir los reemplazos beneficiosos, todo en mucho menos tiempo del que normalmente se necesita para editar los genes.

Si la técnica se puede replicar en otros laboratorios, señalaron los expertos, podría abrir nuevas y profundas posibilidades para tratar una variedad de enfermedades, entre ellas el cáncer, infecciones como el VIH y afecciones autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoidea.

El nuevo trabajo, publicado el miércoles en la revista Nature, "es un gran avance", dijo el Dr. John Wherry, director del Instituto de Inmunología de la Universidad de Pensilvania, que no participó en el estudio.

Pero debido a que la técnica es tan nueva, ningún paciente ha sido tratado con glóbulos blancos diseñados con ella.

"La prueba será cuando esta tecnología se utilice para desarrollar un nuevo producto terapéutico", advirtió la Dra. Marcela Maus, directora de inmunoterapia celular del Hospital General de Massachusetts.

Esa prueba puede que no esté muy lejos. Los investigadores ya han utilizado el método en el laboratorio para alterar las células inmunitarias anormales de niños con una afección genética poco común. Planean devolver las células alteradas a los niños en un esfuerzo por curarlos.

Actualmente, los científicos que intentan editar el genoma a menudo deben confiar en los virus modificados para abrir el ADN en una célula y entregar nuevos genes en la célula. El método lleva mucho tiempo y es difícil, lo que limita su uso.

A pesar de los inconvenientes, el método del virus ha tenido cierto éxito. Los pacientes con unos pocos cánceres sanguíneos raros pueden ser tratados con glóbulos blancos de ingeniería - las células T del sistema inmunológico - que van directamente a los tumores y los matan.

Este tipo de tratamiento con glóbulos blancos de ingeniería, llamado inmunoterapia, ha sido limitado debido a la dificultad de hacer que los virus transporten el material genético y el tiempo necesario para crearlos.

Pero los investigadores ahora dicen que han encontrado una manera de usar los campos eléctricos, no los virus, para entregar tanto herramientas de edición genética como nuevo material genético en la célula. Al acelerar el proceso, en teoría el tratamiento podría estar disponible para pacientes con casi cualquier tipo de cáncer.

"Lo que toma meses o incluso un año puede tomar ahora un par de semanas usando esta nueva tecnología", dijo Fred Ramsdell, vicepresidente de investigación del Instituto Parker de Inmunoterapia contra el Cáncer de San Francisco. "Si eres un paciente de cáncer, semanas o meses pueden hacer una gran diferencia." "Creo que va a ser un gran avance", agregó.

El Parker Institute ya está trabajando con los autores del nuevo trabajo, dirigido por el Dr. Alexander Marson, director científico de biomedicina del Innovative Genomics Institute, una asociación entre la Universidad de California en San Francisco y la Universidad de California en Berkeley, para fabricar células de ingeniería para tratar una variedad de cánceres.

En el nuevo estudio, el Dr. Marson y sus colegas diseñaron células T para reconocer las células humanas de melanoma. En los ratones portadores de células cancerosas humanas, las células T modificadas fueron directamente al cáncer, atacándolo.

Los investigadores también corrigieron - en el laboratorio - las células T de tres niños con una mutación rara que causó enfermedades autoinmunes. El plan ahora es devolver estas células corregidas a los niños, donde deben funcionar normalmente y suprimir las células inmunitarias defectuosas, curando a los niños.

La técnica también podría ser muy prometedora para tratar el VIH, dijo el Dr. Wherry.

El virus H.I.V. infecta las células T. Si pueden ser diseñados para que el virus no pueda entrar en las células T, una persona infectada con H.I.V. no debe progresar a SIDA. Las células T ya infectadas morirían, y las células diseñadas las reemplazarían.

Investigaciones anteriores han demostrado que podría ser posible tratar el H.I.V. de esta manera. "Pero ahora hay una estrategia realmente eficiente para hacer esto", dijo el Dr. Wherry.

La idea de diseñar células T sin usar un virus no es nueva, pero las células inmunitarias son frágiles y difíciles de mantener vivas en el laboratorio, y siempre ha sido difícil introducir genes en ellas.

Los científicos usualmente introducen genes de reemplazo en las células T con un tipo de virus que fue desarmado para que no cause enfermedad y que pueda insertar nuevos genes en las células. Pero cuando estos virus insertan los genes en el ADN de una célula, lo hacen al azar, a veces destruyendo otros genes.

"Necesitábamos algo dirigido, rápido y eficiente", dijo el Dr. Marson. "¿Y si pudiéramos pegar un pedazo de ADN y evitar los virus por completo?" La idea sería deslizar un tipo de tijeras moleculares, conocidas como Crispr, en células que abrirían el ADN dondequiera que los científicos quisieran que fuera un nuevo gen. Eso evitaría el problema de usar un virus que inserta genes casi al azar.

Y junto con las tijeras, agregaban un pedazo de ADN que contenía el nuevo gen que se agregaría a las células.

Una forma de hacerlo sería usar un campo eléctrico para hacer que las células sean permeables. Se requirió un esfuerzo hercúleo por parte de un estudiante graduado, Theo Roth, para finalmente descubrir la mezcla molecular correcta de genes, herramientas de edición genética y campos eléctricos para modificar las células T sin un virus.

"Probaba miles de condiciones", dijo el Dr. Marson.

Los científicos ya están hablando con la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) sobre el uso del nuevo método para atacar con precisión los tumores sólidos, así como los cánceres de sangre.

"Nuestra intención es tratar de aplicar esto lo más rápido posible", dijo el Dr. Ramsdell.

Gina Kolata escribe sobre ciencia y medicina. Ha sido finalista del Premio Pulitzer en dos ocasiones y es autora de seis libros, entre ellos “Mercies in Disguise: A Story of Hope, a Family's Genetic Destiny, and The Science That Saved Them.” (Misericordia disfrazada: Una historia de esperanza, el destino genético de una familia y la ciencia que los salvó".)

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El 11 de junio de cada año se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Próstata como una oportunidad para sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad e informar de la importancia del diagnóstico precoz y de los recursos y posibilidades para su tratamiento.

 

El cáncer de próstata (CAP) es el tumor muy frecuente en el hombre; sin embargo, en la actualidad, gracias al diagnóstico temprano que permite una detección en estadios iniciales del cáncer, la gran mayoría de estos casos son curables.

 

La detección temprana se realiza mediante un control urológico que será a medida de cada paciente, teniendo en cuenta su edad y la presencia o no de factores predisponentes. El examen digital rectal y el antígeno prostático específico (PSA) son los pilares del diagnóstico temprano. Para el PSA no hay un valor solo de referencia, sino que el resultado del mismo hay que adecuarlo a cada paciente ya que influyen la edad, tamaño de la próstata, patología prostática asociada y tratamiento con medicamentos que modifiquen los valores del PSA.

 

Un enfoque para cada individuo

Existen opciones terapéuticas para todos los casos del CAP. No obstante, no todos los casos requieren un tratamiento activo y muchos pacientes con diagnóstico de CAP serán solamente observados.  El cáncer de próstata es una enfermedad polifacética que requiere de un enfoque específico para cada individuo. El desarrollo de nuevas tecnologías como la radioterapia de intensidad modulada, la braquiterapia y la cirugía de mínima invasión (Laparoscópica, robótica) han permitido tratar esta malignidad en los estadios tempranos con mínimas consecuencias para la calidad de vida del paciente.

 

En casos avanzados, donde la enfermedad es de mayor gravedad, el tratamiento depende del control de la hormona masculina llamada testosterona, que estimula a las células malignas de la próstata. Esta hormona puede ser bloqueada con drogas como leuprolide, goserelin, bicalutamida, pero este bloqueo hormonal es para la testosterona que se segrega fisiológicamente. Este tratamiento se agota en el tiempo cuando el tumor tiene la capacidad de generar su propia hormona y estas drogas pueden actuar parcialmente, pero hay nuevas drogas como enzalutamida y abiraterona que tiene la capacidad de evitar la producción de testosterona por el tumor y también se puede complementar, en casos seleccionados, con quimioterapia. En pacientes solo con metástasis óseas y que se han hecho resistente a los bloqueos hormonales iniciales, hoy el radium 223 es una nueva opción.

 

El futuro es posible que apunte hacia tratamientos más localizados, llamados tratamientos focales, para evitar terapias quirúrgicas cuando hay enfermedad inicial y de bajo grado. Las recomendaciones para el control preventivo de esta enfermedad son a partir de los 50 años y pacientes con antecedentes familiares como padre y/o hermano a partir de los 45 años.

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Científicos de plantas han dado los últimos pasos cruciales en una búsqueda de 60 años para desentrañar la compleja química de la planta vincapervinca de Madagascar en un avance que abre el potencial para la síntesis rápida de compuestos que combaten el cáncer.

El equipo en el laboratorio de la profesora Sarah O’Connor, en el Centro John Innes, en Norwich, Inglaterra, después de 15 años de investigación, localizó los últimos genes faltantes en el genoma de la vincapervinca que se dedican a la creación de la vinblastina química.

Este valioso producto natural se ha utilizado como un medicamento contra el cáncer desde que fue descubierto en la década de 1950 por un equipo de investigación canadiense. Un potente inhibidor de la división celular y utilizado contra los linfomas y los cánceres de testículo, mama, vejiga y pulmón, se encuentra en las hojas de la vincapervinca de Madagascar (‘Catharanthus roseus’).

Hasta ahora, los mecanismos químicos complejos que utiliza la vincapervinca en la producción de vinblastina no se han entendido completamente. En consecuencia, el acceso a su química que prolonga la vida ha sido laborioso: se necesitan aproximadamente 500 kilogramos de hojas secas para producir 1 gramo de vinblastina. Pero en el nuevo estudio, que aparece este jueves en la revista científica ‘Science’, el autor principal, el doctor Lorenzo Caputi, utiliza técnicas modernas de secuenciación del genoma para identificar los genes faltantes finales en la vía.

Esta investigación también identifica enzimas que crean compuestos químicos precursores de vinblastina, que incluyen catharanthina y tabersonine, que pueden acoplarse químicamente fácilmente utilizando técnicas de biología sintética para administrar vinblastina.

Vinblastina, un producto natural estructuralmente complejo

“La vinblastina es uno de los productos naturales estructuralmente más complejos con propiedades medicinales en las plantas, razón por la cual tantas personas en los últimos 60 años han tratado de llegar a donde hemos llegado en este estudio. No puedo creer que finalmente estemos aquí”, apunta O’Connor. “Con esta información, ahora podemos tratar de aumentar la cantidad de vinblastina producida en la planta, o mediante la colocación de genes sintéticos en los huéspedes, como la levadura o las plantas“, añade.

Sus atractivas flores blancas o rosadas han hecho que la vincapervinca de Madagascar sea una planta ornamental popular en los hogares de todo el mundo, pero durante décadas ha sido el foco de una investigación cada vez más competitiva que explora su química natural y su posible actividad farmacológica. La profesora O’Connor señala que este nuevo estudio se basa en el trabajo de muchos otros grupos de investigación de todo el mundo que contribuyeron a la elucidación de la vía de la vinblastina a lo largo de los años.

Habiendo reunido la ruta genética y las formidables estructuras químicas, el equipo ahora está en posición de utilizar la información para crear más compuestos mucho más rápidamente utilizando técnicas de biología sintética. La profesora O’Connor anticipa que su grupo u otro en este campo competitivo podrá producir microgramos de vinblastina o sus precursores vindolina o catharanthina en los próximos de 12 a 18 meses.

El equipo del Centro John Innes se unió a la investigación del grupo Courdavault con sede en Tours, Francia. Emplearon la secuenciación moderna y las técnicas genómicas junto con cierta química tradicional que dependía de una mezcla de intuición y algo de literatura que se remonta a los años 60 y 70. En total, el equipo contó 31 pasos en la cadena química desde el precursor químico primario hasta el producto final, vinblastina.

Una molécula en la cadena es tan volátil que el doctor Caputi llegó a conocerla como “línea enojada” en lugar de su verdadero nombre científico acetato de dihidropreconlocarpina. Los hallazgos completos se pueden encontrar en un documento sobre este trabajo que se publica en la revista ‘Science’.

Fuente: Europa Press

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Epidemiólogos españoles hallan asociaciones entre el número de muertes por tumores de esófago y la abundancia de plomo; cánceres de pulmón y cobre; tumor cerebral y arsénico; y cáncer de vejiga y cadmio.

 
 
El riesgo de morir por cáncer no es el mismo en todas las regiones geográficas. Son muchos los factores que influyen, incluido el tipo de suelo, que puede albergar metales pesados y semimetales carcinógenos para los seres humanos. La exposición crónica de una población a estos elementos tóxicos, que entran en el organismo a través de la cadena trófica y los alimentos, podría aumentar la frecuencia de determinados tumores en algunos territorios.

 

Investigadores del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) han valorado la posible asociación estadística entre las concentraciones de metales pesados del suelo y la mortalidad por diferentes tipologías de cáncer. Los resultados se han publicado en las revistas de acceso abierto Environmental Geochemistry and Health y Environmental Science and Pollution Research International.

Los datos se han extraído del Atlas Geoquímico de España, publicado por el IGME en 2012, y de una base de datos con las 861.440 defunciones por 27 tipos de cáncer que ocurrieron en los casi 8.000 municipios españoles entre 1999 y 2008. Los datos se pueden extrapolar a la actualidad porque la composición geoquímica del suelo es estable y los patrones de mortalidad por esta enfermedad no suelen variar.

Los autores han cruzado la información del tipo de suelo y la distribución geográfica de los tumores, aplicando análisis estadísticos y teniendo en cuenta la presencia de focos contaminantes locales o variables de tipo sociodemográfico que pudieran interferir en los resultados. Así , han encontrado diversas asociaciones, como una mortalidad más elevada en ambos sexos por cáncer de esófago en zonas con mayores concentraciones de plomo, y por cáncerde pulmón en áreas donde había niveles altos de cobre.

“También hemos detectado que las mayores concentraciones en suelo de cadmio, plomo, zinc, manganeso y cobre se asocian estadísticamente con una mayor mortalidad por cánceres del sistema digestivo en hombres”, explica Pablo Fernández, investigador del ISCIII y coautor del trabajo, “y en caso de las mujeres, una mayor mortalidad por cáncer de encéfalo en aquellas zonas con más contenido en cadmio”.

Los resultados también muestran una relación entre suelos con más cadmio y mayor mortalidad por cáncer de vejiga; así como terrenos con concentraciones elevadas de arsénico y más casos de fallecimiento por tumores cerebrales.

“Esta investigación sugiere que la composición geoquímica del suelo, en especial sus metales, podrían estar influyendo en la distribución espacial y los patrones de mortalidad del cáncer en España, independientemente del contexto sociodemográfico”, apunta Fernández, quien destaca “la gran contribución de este trabajo a la epidemiología ambiental y la salud pública en general”.

Cautela en la interpretación de los resultados

“No obstante –añade–, aunque es plausible que los contenidos de elementos tóxicos del suelo, aunque sean unos niveles muy pequeños, puedan suponer un componente más en la etiología del cáncer, hay que interpretar los resultados con mucha cautela, ya que las relaciones encontradas no permiten concluir que exista una relación causa-efecto. Nuestro estudio no dispone de datos de exposición individuales ni información sobre otros factores muy importantes en el origen del cáncer, como es el caso del tabaco, el consumo de alcohol o la obesidad”.

Gonzalo López-Abente, otro de los coautores y también investigador del ISCIII, coincide: “Las conclusiones se mueven en el campo de las hipótesis y de las asociaciones estadísticas, que tendrán que ser confirmadas con futuros análisis para comprobar si la propia composición del suelo tiene su correlato en los marcadores biológicos de los humanos. En cualquier caso, los resultados son plausibles y podríamos estar frente a un componente más de la etiología del cáncer”.

Fuente: Jano On Line -España

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